sábado, 20 de mayo de 2017

Cuestión de Bolas PETANCA


He salido a visitar a los amigos. Los sábados, un grupo de senior del barrio, acuden a jugar a la petanca o al boliche como dice Juan el castellano, al que no le gusta usar galicismos ni otras palabras de esa laya a las que suele llamar barbarismos.

Juegan muchos fines de semana, y a mi me gusta mas verlos que jugar. Un juego entre mayores tiene la enjundia de las historias vividas.

Con Juan, ex-bancario suele competir Olegario “Olegari” que fue PAS en la universidad y con Luis factótum en una empresa de confección.

Los tres tienen un gran sentido del humor y los tres de alguna manera se sienten socialmente activos.
Luis es un soltero que no presenta ninguno de los rasgos habituales de solterón, viste con extrema corrección, sus pantalones y sus camisas parecen recién salidos de la plancha, yo diría que es el que mejor y más conjuntadamente viste de los cuatro.

Claro que el trabajo en el textil marca. Ahora da clases en un Casal ha reunido un grupo de vecinas y les está enseñando corte y costura. Les ha explicado como e hace un pantalón desde el tomar medidas hasta el patronaje y la costura. Olegari que es un zumbón siempre se mete con Luis. Y procura sacarlo de quicio para que marre sus tiros.

Parece ser que un día, yo no estaba, hubo un pique por no se que quítame allá esas bolas
La cuestión es que Olegario, que alguna vez se pasa en sus chanzas le dijo a Luis solterón con ánimo de molestar. Luis con toda dignidad le contestó: Pues tendrás que saber; que aún con toda mi soltería, soy de los cuatro el que mas se de culos de señora.
Olegario al que siempre se le van los ojos detrás de las ancas de cualquier mujer, se quedó estupefacto. Lo que aprovechó Luis para rematar, los conozco de todos los tipos y tamaños. Redondos, cilíndricos respingones y hasta flácidos ya querrías tu...

Y si ya hubiese querido Olegario, que marró todos los tiros aquella mañana, y es que el golpe de Luis había sido muy certero. Luego me confesó que había observado como se le iban los ojos detrás de las posaderas de unas damas que también jugaban a la petanca en la pista contigua. Por otra parte me dijo, pensé que era de algo de lo que podía presumir. A fin de cuentas el Ole (por Olegario) y Juan siempre están presumiendo de cosas. El uno de los millones que movía en su entidad bancaria. El otro que a fin de cuentas solo había sido bedel adscrito a la biblioteca de su facultad, presumía con cierta fatuidad de los doctores a los que había ayudado en sus tesis. Algo que en cierto modo era cierto, pues en tiempos, en que la informática no existía, Olegario era un as en aquello de localizar publicaciones especializadas.
Por lo tanto me dijo Luis, sabiendo de que pie cojeaba el Ole, se me ocurrió lo de las nalgas.
¿Pero tu? Pregunté con cierta desazón. Yo; Contestó él, fui entre otras cosas patronista escalador, a ver a quien encuentras con mayor experiencia y conocimiento de las curvas de una señora, también dijo riendo de como cargan los hombres...
Me costó unos segundos recordar que en el arte sartorial, cargar, es la forma de referirse a la disposición natural “del paquete” en el hombre, y su tendencia a desviarse a un lado.

Pero la cosa, no terminó allí, supongo que el Ole rencoroso y vengativo estuvo estudiando todo su saber hasta que cayó en a que se refería Luis.
Y hoy día pensado para su venganza, cuando este iba a lanzar le ha soltado:
Venga afina que tu sabes de nalgas y no te has comido una en la vida. Eres eres como un político de Iu nadie sabe tanto como ellos de gobernar pero nunca se han comido un rosco. La segunda, parte era una clara referencia al ideario político de Luis.

Pero no le valió, de nada se diría que Luis esperaba algo así desde hacía tiempo.

lunes, 8 de mayo de 2017

Cultura Prozac Criterio


Miro un mundo que dejo, y creo que es peor que el que recibí.
Apostamos por mayor incultura, por contenidos febles, por un saber derelicto.
A los jóvenes les privamos del arte, de la literatura. Es el segundo paso después abandonar la filosofía en la formación base.
Un maestro de hoy sabe menos que los que fueron mis maestros.
El saber, eso que llamamos comúnmente, cultura es el ladrillo de la persona, de la personalidad.
Apostamos por lo funcional, por la espuma del refresco. Lo trascendente no tiene trascendencia.
Todo el conocimiento es posible, nos hacen máquinas binarias si o no 1 ó 0. Todo es cognoscible menos el hombre, menos el conocimiento.
No se si el salto en conocimiento proporcionado por la tecnología es bueno, pero creo que no. Si perdemos la emoción que causa el David de Miguel Ángel, si no reímos con El Quijote, o temblamos con Otelo. Si perdemos la noción del disparate escolástico ese que quiere aprehender la esencia lo trascendente también perdemos nuestra esencia.
Como será El Olimpo de la informática, como serán las musas en aplicación para el móvil. Seguro que los grandes cerebros ya han visto la versión del Parnaso 3.0 para Android.
Ayer en una conocida tertulia de radio se hablaba del hedonismo, en algún momento de la felicidad en pastillas. Se nombró el Prozac, y una de las asistentes se quejaba del exceso de medicación. De la marea de ansiolíticos que nos baña. Pero a renglón seguido esta misma persona justificaba.
Claro que hay casos, hay determinadas personas que han perdido a un ser querido padre , madre hijos marido en circunstancias tan dolorosas que...
¡Qué si justifica el ansiolítico?
Y decía este disparate, con la naturalidad y la estupidez con que nos viste la industria farma. A ver señora perder un ser próximo, es algo extremadamente común al ser humano. Me temo que solo a los prematuros, a los abortos no se les muere nadie cercano.
Al resto de la humanidad lo corriente es que en su vida tenga varías pérdidas en ese terreno faltaría mas.
Mire señora El Duque de Gandía, Juana la Loca, o el mismo Pascal pasaron por momentos personalmente difíciles. Y no tenían Prozac.
La medicación con sustancias, debe hacerse por y para una patología no para una circunstancia. El disparate que anida en ese razonamiento es equivalente a:
Como estará usted expuesto a una infección le vamos a recetar ya una sobredosis de antibióticos.
Como pasa o pasará usted una vicisitud (sucesión de vivencias favorables y adversas) le vamos a suministrar soma [El soma de Un Mundo Feliz de Huxley] y tan contentos.
No, eso no es así, antes de dopar al individuo para que se sumerja en sus dramas, vamos a vacunarlo, a procurar que tenga capacidad para generar sus propios anticuerpos.
Y eso en esta vida solo se logra con cultura, aprendiendo a vivir las experiencias sabias en el arte. En la escultura pintura música o literaria, usted debe aprender a proyectar sus vivencias en la cultura, a ser uno en el campo plural. Cuando usted sepa hacer eso, la pérdida de un ser querido o de una situación social será una enfermedad pasajera como lo ha sido para el común de los mortales la mayoría de las veces.
La educación debe ser el método para que el educando adquiera criterio.

martes, 2 de mayo de 2017

Tomado de Feisbu.



LLega Pla de la librería de lance, son tomos con solera, algunos han tenido otros dueños, llevan dedicatoria...
Me hacen una encuesta sobre redes sociales. Los déspotas del dato no saben ya que hacer con sus big data. Plantean tener una base para diagnóstico de enfermedades, majaderos, gilipuertas, un enfermo necesita un médico no una base informatizada de dolencias.
Porque no dedican sus golosos beneficios a formar doctores donde se necesiten. A dotar hospitales, a paliar hambrunas.
Que pasa Tío Gilito que tienes tantos datos que ya no valen nada, eso se llama inflación del dato. Has atesorado tics de tus usuarios y ahora no tienes quien ponga una flor en tu tumba. Jódete Zucarito, yo me quedo acariciando mis libros viejos, pensando en los amigos y esperando mirar a los ojos a alguno de ellos, lo demás es alfalfa pienso para entretener el cuerpo, tenéis todos los datos del mundo y no tenéis ni un alma.

martes, 25 de abril de 2017

El regalo de San Jorge a la gitana tres rosas...


No me preguntéis, porque se o como conocí esto que cuento. Los que escribimos sabemos cosas porque nos documentamos, y también sabemos cosas porque son así.
La verdad de las cosas es algo que se adquiere como consecuencia de el roce continuo de la pluma en los dedos. Al interpretar el bisbiseo, con el cual, la misma pluma deja en su viaje por el papel unas manchas de tinta que tu lees.
Porque es magia; hay veces que imagino a Lope o a Cervantes, mojando la pluma en tinta cada pocas palabras, o sacando punta al cañón de una pluma de oca. Es cierto que recuerdo haber visto en el museo de Nápoles, unas plumas de metal procedentes de Pompeya. Cierto que los orfebres de la época ya eran capaces de hacer útiles -o tal vez joyas- mucho más estéticas que prácticas a la hora de emborronar pergaminos, papiros o aquello que puñetas usasen como papel.
Hoy, cuando mi papel y mi tinta, son solo manchas de luz, que un código binario, plasma en una pantalla. Aun presto atención al ruido, tan innecesario como inseparable de las pulsaciones en el teclado. Es el ruido de las musas, la certificación de que escribir es traer algo del más allá. Algo que trasciende mi duración y mi vida.

Pero vamos a la historia
Tani es una gitanilla de origen rumano o capadocio, quien sabe. Lo cierto es, que por esas cosas del destino y de su pueblo errante, hace años que vive en España. Tani ha salido con varias mujeres de su familia a vender rosas y...
Por algo es Sant Jordi, ella no sabe ni le importa mucho esa historia de payos. Le dijeron que Sant Jordi fue en rey de Aragón, que perdió una guerra contra los malos y perdió la corona el reino y las libertades pueblo. No entiende mucho como un pueblo puede perder la libertad si ha vivido siempre en el mismo sitio. La libertad para ella consiste en ir donde te apetece, sin tener que decirles a los guardias donde vives, sin carne ni padrón ni esas cosas de los payos. Pero bueno los payos son payos y ya está bien para ellos.

En realidad esto lo supe después, cuando ella me contó lo que le había pasado.

Pero pongamos un poco de orden. Bajaba yo de Bus 7 en las inmediaciones del Forum. Delante de mi iba un hombre mayor correctamente vestido y cuyos ademanes hacían pensar que había sido militar. Su compostura, y una cierta gallardía en sus movimientos hablaban de esa bizarría militar que los años no borran. Marchaba el hombre delante de mi y aprecié, como una de las gitanas mayores les indicaba a la jóvenes la presencia de un guiri a ver si le vendían unas rosas y lo engatusaban con algo más.
Tani fue la primera que llegó a su lado, y por lo que me sucedió a mi con el segundo grupo supongo que el diálogo sería mas o menos este:

¡Anda guapo compame una rosa pa tu muhe!
No tengo mujer.
Po pa tu hiha o pa tu novia...
No tengo hijas ni novia.
Pos dame la mano que te digo la guena ventura y va ha saca ma novia que un torero.

Mi segundo o tercer intento fue suficiente para quitarme de encima a esa tropilla. Pero mi compañero de viaje no tuvo tanta fortuna. Primero alcancé a ver como Tani tomaba la mano y miraba muy seria la palma. Después era el anciano el que señalaba la palma de la joven recorriendo surcos y colinas. Y hablaba, lo vi poner en la mano de la gitanilla un billete de diez euros, y tomar las tres rosas, que ella le ofrecía. Sacó un gran pañuelo blanco las metió dentro y las guardó no supe ver donde ni como desaparecieron.
Fue mas tarde cuando me volvía para mi casa; cuando tropecé con él otra vez, ahora de cara. El anciano militar, visto de frente no dejaba duda de su profesión. El moreno de su cara, su bigote y barba perfectamente recortados, un punto amarillo en bigote junto a la comisura de los labios, que hablaba de una pipa mantenida allí durante años completaron su imagen y unos ojos azul muy claro, profundos como un ibón de los de mi tierra confirmaban mi idea.
Creo que no hablamos o tal vez si y no lo recuerdo. Lo cierto es que su mirada me permitió asistir a la escena que se había desarrollado entre él y la Tani un rato antes.

Todo había empezado igual que conmigo:

¡Anda guapo compame una rosa pa tu muhe!
No tengo mujer.
Po pa tu hiha o pa tu novia...
No tengo hijas ni novia.
Pos dame la mano que te digo la guena ventura y va ha saca ma novia que un torero.

Pero a partir de allí... cuando Tani tomó la mano del hombre y le dio la vuelta encontró una palma lisa como un guante de látex.
Y no era que Tani no supiese inventar, no. Pero así frente a un mapa mudo, peor ante el mapa de un desierto no supo que decir.
Entonces el hombre tomó la palma de la niña entre las suyas y casi sin mirar dijo:
Te llamas Tani, eres la descendiente de un tal; Juan de Egipto Menor, al que en 1425 mi rey Alfonso V le dio salvoconducto para pasar por sus tierras cuando peregrinaba a Santiago.
Muchos de sus hijos fueron alcaldes y reyes de gitanos, y devotos fieles de Sara la Kali, su patrona. Tani recordó una oración casi un juego -Opacha opacha Sara Kali- gracias gracias Sara Kali madre de todos los gitanos ayúdame.
En veinticuatro horas era la segunda vez que invocaba a la patrona, y su mirada perdida y preocupada terminó la oración junto al desconocido. 

Acabada esta el hombre dijo, habrá un día que necesitarás las tres rosas en un pañuelo. Yo tomaré estas tres y te las guardaré hasta entonces. Pero tu se discreta...
¿Quien eres? Se atrevió a preguntar Tani.
Soy Jorge y no fui rey, soy alguien, que lleva años velando por las doncellas. Tani se calmó y su mirada de paz y confianza aun duraba cuando la volví a cruzar en la puerta del Forum.
No se como me enteré del resto pero Jorge San Jorge, me dijo: Ya ves siglos velando por las doncellas y resulta que muchas veces el dragón es un prejuicio racial un machismo estúpido.
Tardé a comprender a que se refería con los prejuicios machistas y las tres rosas del día de la boda... cuando lo comprendí volví a buscar al hombre, aquel de hechuras militares, de cuidado bigote y barba blanca. Pero no lo supe ver, y eso que ante mi vista se extendía toda La Diagonal todas las calles que limitan el centro comercial pero no definitivamente el Centurión Jorge ya no estaba allí.
Tani si me miró con unos ojos pícaros como de cómplice, ayer Manue  bueno tu ya sabes un momento flojo y...
Pero San Jorge es un caballero y Sara Kali la amiga de María de Magdala también estaba allí...

sábado, 22 de abril de 2017

El día del Libro su historia.

Hoy celebramos el día del libro.
Supongo que alguna vez os habréis preguntado su origen.
Pues bien el día del libro, no es una fiesta antigua, ni si quiera tiene 100 años de vigencia.
Se estableció por decreto de S.M. Alfonso XIII en 1926 y el primero del que tengo constancia se celebró el 7 de octubre de 1927 y en Barcelona.
En aquel año 1926, se produjo en España un golpe de estado, contra otro golpista, el General Primo de Rivera, que era el factótum de su majestad, tuvo que defenderse de una asonada militar llamada la Sanjuanada porque debía producirse la noche de San Juan.
Era un golpe militar republicano, ya que pretendía el retorno a la constitución de 1876 y la reapertura de Las Cortes cerradas en 1923.

Como era un grupo de “intelectuales” la proclama del golpe en Madrid se leyó en el Ateneo. Y si quitamos lo de el ejercito de su primera linea el escrito lo podría firmar Pablo Iglesias el nuevo.
Decía: El Ejército no puede tolerar que utilicen su bandera y su nombre para mantener a un régimen que despoja al Pueblo de sus derechos...
Pues eso que les quedó pelín demagógico, pero ya se sabe un golpista es un golpista y a ti te encontré en el río.
Se celebró el 7 de Octubre porque esa es la fecha supuesta del nacimiento de Cervantes. Después en 1931 se decidió celebrarlo el 23 de Abril, fecha de su muerte. Y en el fondo es natural que así sea. Es mejor celebrar algo tan nefasto coincidiendo con la muerte de Don Miguel. También hay que añadir que por aquellas fechas de principios del siglo XX la tasa de analfabetismo en el país era del 56% para los mozos y el 71% para las mozas. Pero hay que resaltar que eso no significaba que supieran leer y escribir el resto. Pues con dominio suficiente de las letras solo figuraban el 42% de los hombres y el 25% de las mujeres. Lo que nos deja un 2% de varones y un 4% de las hembras en un incómodo analfabetismo funcional.
Fue por tanto la feria del libro, una festividad para minorías, y es fácil deducir que fue eso de libro, algo totalmente divorciado de la cultura, por más que intenten convencerme de lo contrario.
Bien y ya tenemos el becerro de oro, instalado en el calendario de eventos, que diría un milenial. Tenemos ¡oh paradoja! Un día del libro sin lectores. Pero esa es la realidad, nace la celebración a interés de La Cámara del Libro, y con el objetivo favorecer el intercambio comercial con América Española.
En resumen, a donde quiero llevarte, amigo lector es al hecho de que el día del libro es un negocio nacido en Barcelona, y con poca o ninguna relación con la cultura.
A la sombra de la cosa, llegarán los concursos de libros, concursos de novela mal llamados literarios. A todo esto los juegos florales, ya eran la festividad de la poesía.
Un concurso, juego floral, es un certamen en el cual unos señores de un gusto tan exquisito como los jueces de la Guía Michelin, se dedican a dar flores naturales en lugar de estrellas. En los certámenes de libros sucede lo mismo unos jueces con un fino paladar hecho a la trufa y el caviar, dictaminan el que y porqué de las enjundias literarias.
Porque, si fuera una obra social, en vez de publicar y re-publicar obras cuyos derechos de autor han prescrito, se dedicarían a promocionar gente nueva.
Pero no el oligopolio libresco se cree infundido de un espíritu llegado del Parnaso y ser autoridad suficiente para ejercer de árbitro.
Porque no deja de ser sangrante, hoy muchos libreros ofrecen obras con descuento, lo normal es un 10%. ¿Alguno se ha parado a pensar que ese tanto por cien es más del doble de lo que cobra el autor?
La sensación de ninguneo que la industria libresca tiene para con el autor es sangrante. Lo chachi, lo fetén, es el comprador de libros, y por eso basado en una ley de marketing de lo mas elemental, al público hay que darle lo que quiere, si para ello es menester ponerle un “negro” a la tonta del bote, (eso si tonta con sexo, y si es agrio mejor) pues todo vale.
Retomando el tema de los iletrados de los analfabetos, en esta casa tuvo que llegar la república Doña Segunda República para que se apuntase la idea de crear cinco mil nuevas escuelas. Algo que no logró en su efímera vida, y que heredó curiosamente el Generalato dictatorial y asesino...
Bueno que se nota en que fuentes estoy mamando.
El éxito de los libros, se mide a la americana, por las ventas. Otrosí con los concursos de poesía.
Ya desde la antigüedad clásica, había justas olimpiadas de aedos. Que solemne memez, yo soy incapaz de escribir un verso para que un selecto jurado:
Regoldando cuartillas, cual acelgas exquisitas, decida a caso si soy yo el mejor gañan poeta de los que en esta estepa juegan a versificar
O tal vez peor, rimando, que aquel otro cabrero, sobrino del mayoral.
No señores del jurado, no una y dos mil veces más. Que yo no escribo mis ripios para a nadie amenorar.
¿Porqué será? Que hay veces, que hasta cuando escribo prosa, cuento y recuento sílabas como quien no quiere la cosa.
Hoy el negocio del libro, está de capa caída, o por lo menos en brete, sin efugio o evasiva.
Hay autores que se editan está Internet muy activo, porque raro es el autor, que a la nube no ha subido.
Viva el día del libro, viva y mueran los poetas, hambreen los literatos, que de pasta de papel, hicieron su papeleta, avispados negociantes, gente de ruin ralea, que por tener una imprenta quisieron ser y lo fueron putos amos de las letras.