sábado, 31 de diciembre de 2016

Bollo de navidad Villarluengo

De mis bisabuelos se poco, el nombre, su lugar de nacimiento la profesión u oficio y poco mas.
Tuve una abuela natural de Valderrobres capital de la comarca del Matarraña, mi bisabuela era del mismo sitio pero el bisabuelo, había nacido algo más al sur en Villarluengo en el Maestrazgo turolense.
Mi abuela Pilar, fue una mujer de época, quiero decir que letras las justas, números pocos, lo que se usaba en unos tiempos en que si debemos hacer caso a las estadísticas el 80 % de la población femenina era analfabeta. Pero la mujer tenía que dominar todas las artes domésticas, cocina, costura, cuidado de los animales, médico y pediatra..
De mi abuela recuperé hace unos años y por regalo de mi prima Isabel un recetario de cocina en el que las cantidades se resuelven por puro empirismo, porque a fin de cuentas estamos hablando de usos culinarios anteriores al sistema métrico decimal.
De el pueblo de mi bisabuelo Villarluengo, hay una receta del bollo de navidad, he contrastado la receta en la Web del ayuntamiento y he encontrado que la elaboración de hoy es más rica que la que se usaba en mi casa.
La receta, rústica como pocas, es así. Tomamos masa de pan, toma ojo de buen cubero, y le añadimos aceite mientras lo admita. La experiencia me dice que una masa actual toma muy bien la tercera parte de su peso en aceite. Una vez terminada la operación de segundo o tercer amasado, se extiende la masa en un molde bandeja de horno y se cubre de nueces, se hornea, una vez que nuestro buen ojo nos dice que ya está hecha. La sacamos del horno echando sobre ella miel que habremos tenido en la boca del horno para que alcance su fluidez máxima (hoy usaremos un microondas). Al contacto con la masa y la bandeja calientes la miel hierve, empapa poco a poco el bollo. Que una vez frio dejaremos un par de días en la fresquera y eso es todo.

Un receta de bollo rústico, que en mi casa se debe remontar a 1850. Buen provecho.


Apéndice.

Pensando y recordando, mi abuela me contó, que su padre había veces llevaba un pobre a comer a casa. Una vez, Joaquín C. -esa es la J. Que aparece en mi nombre- la de mi bisabuelo.
Decía que, una navidad fue a buscar a su padre es decir mi tatarabuel
o, para traerlo a comer a casa por navidad. En aquellos tiempos fríos y caminos de herradura un par de jornadas. El Tatarabuelo había sido molinero, y hornero que no quiere decir que tuviese un molino, sino que trabajaba en el.

Era normal que molineros y horneros, fueran gente con pocos recursos con poca o ninguna tierra, y cobraban su trabajo en harina o masa. Tal vez eso explique lo rustico de la receta. No es un bollo de casa rica, al que se añaden en la harina huevos y nueces; como dice la receta que hoy se conserva en Villarluengo. El origen es una puella, nombre que se daba en Aragón a una ofrenda en masa de pan que se hacía como pago o como voto.
Esa masa, pago o salario, es la que al parecer enriquecían con aceite nueces y miel.

Áspera tierra del Maestrazgo turolense, tacaña en el fruto. Propiedades, si las había, de minifundio mezquino y miserable. Y a pesar de ello, almas ricas, desprendidas y gastronomías, que tienen tesoros como este, o un buen aceite, el jamón, hucha del pobre, y en el fondo del zurrón de los pastores un queso de Tronchón, del que ya se enorgullecía Francisco de Goya.
Pilar y Montesanto in memoriam.

martes, 27 de diciembre de 2016

De libros y Pastores.


He viajado como prescribe el médico panadero. Pio Baroja era así: el nacionalismo se cura viajando, el carlismo leyendo.
Si, Rubén Darío dijo de él que era escritor de mucha miga, por la panadería, Pio Contesto sobre Rubén que -era escritor de mucha pluma, se nota que es indio-.
La que tal vez sea  el mejor ejercicio de médico que hizo en su vida. Mantenerse fiel a juramento hipocrático. Porque era evidente que Rubén era alcohólico.
Pero dejemos atrás pelillos y picaduras. Me ha sorprendido que en el Hotel que visité hayan puesto un servicio de libros libres. Te los dejan en la habitación, si quieres los lees si no no. Si quieres llevarte uno o cambiarlo por otro tuyo puedes hacerlo.
Yo creo que me llevé el que había dejado la anciana inglesa con la que me crucé en la puerta, el que tenía manchas de te y violetas secas como punto de lectura...
Aunque; quien sabe, a lo peor era de la rubia ninfómana que me visitó en sueños.
Porque una habitación de hotel es limpia aséptica, no hay huella del anterior huésped... y ahora tal vez, tal vez, me dejen un imagen borrosa... un pensamiento entre las hojas de un libro viejo...

Paseaba yo ayer o como mucho anteayer por una cañada que llaman de los roncaleses. Y es que hay un camino de mesta que bajando del valle de Roncal cruza Navarra, y a la altura del municipio de Yesa cruzaba el río Aragón, por un puente del mismo nombre que la ruta, para terminar su trayecto en Las Bardenas Reales, cuartel de invierno de aquellos rebaños que están en el origen del queso de Roncal.
Fue puente de mesta y peregrinos jacobeos que un día vio como sus ojos peregrinaban también en las aguas del río.
Estaba imaginando yo las pastoriles estampas, cuando llamó mi atención un hombre al parecer pastor, que arreaba un hato de ovejas y cabras no mayor de la docena de reses. Nos saludamos con la cortesía y deferencia que se usa en el medio rural, o mejor dicho con la cortesía y deferencia que ya solo se usa en el campo.
Me informó sobre la vía pecuaria, sobre sus usos y costumbres sobre las jornadas 3, que lo separaban de los altos pastos roncaleses. Me comentó que ya los ganados no se mueven y si lo hacen viajan en camión, lamentaba el hombre la pérdida cultural que suponía para ellos los usos y costumbres las herramientas y aperos...
Confesó, que el se había hecho hombre en la posguerra civil, por aquellos andurriales, que su padre conocía bien tanto como pastor como batidor de las brigadas navarras en aquel conflicto, y que el amor a la tierra que le inculcaron le tenía preso aun a esas montañas.
Me habló de sus perros, y me mostró la mandarra o delantal de cuero que le ponían al buco, para que no malograra a las preñadas...
En fin historia de la que ya no se escribe y de la que no se cuenta. A poco y al paso llegamos a un cruce en el cual una curva cubierta de cañaverales ocultaba una nave prefabricada que era el aprisco de su rebañito. Lo despedí mientras arreaba su magro grupo al aprisco y continué el camino soñoliento de sueños de otros de recuerdos de ancestros. No habían pasado veinte minutos de nuestra despedida, cuando me saco de mi ensimismamiento el rugir de un motor y “ordía” que por detrás de mi montado en una nube de polvo como la del mejor rebaño acerté a ver un Ferrari Testarossa. Al llegar a mi altura se detuvo y contemplé con pasmo al pastor sentado al volante, me ofreció acercarme hasta el pueblo y yo picado de curiosidad acepté.

No me hizo falta preguntar, me contó que hacia ahora tres años les había tocado la lotería, que la ilusión de toda su vida era tener un Ferrari que había encontrado ese de segunda mano y no se pudo resistir. Seguía yo sin salir de mi asombro cuando al despedirme lo hizo con esta frase. Pues na que el que nace pastor, como dice mi cuñada es pastor hasta con Ferrari, que razón tiene dije yo. Evocando algún alto cargo de nuestra política que tampoco pasa de pastor por mas ministerios que monte. ¿ Y me pregunto yo? Eso será bueno o malo...

jueves, 15 de diciembre de 2016

Naciones Esteladas y Negociaciones.


Ahora a Pla lo tengo por Israel.
Corre la década de los cincuenta, y al parecer hace una visita al entonces joven estado. Me cuesta mucho ubicar correctamente los hechos. Había sido Primo de Rivera (el dictablanda) quien al menos nominalmente había dispuesto las normas para que los descendientes de los judíos sefardíes, expulsados de la península en 1942, recuperasen si querían, la nacionalidad española.

Algún apologista dice que gracias a esas medidas y alguna sesión de “vista gorda” cerca de 40.000 judíos se salvaron de caer en las garras de la gestapo.

Y es que en este país somos pelotudos, recuerdo las cortes franquistas y aquellos diputados de piel oscura y negra, que representaban a los españoles del “imperio colonial”. En fin nunca he comprendido porque a unos ciudadanos que tenían DNI español, de un día para otro se les priva de su nacionalidad, se les abandona a su suerte como a los saharauis, sin la opción mantener su nacionalidad y derechos que hasta entonces disfrutaban por imposición.

Tampoco entiendo que se tarden 430 años a devolverles, los que se había quitado por decreto. Será ese el tiempo necesario para que los descendientes de los guineanos y saharauis recobren sus papeles. ¿Y para mis descendientes una vez que seamos catalanes? ¿Tendrán también la opción de recuperar su primitiva nacionalidad?
Si, si ya se que la nacionalidad catalana no existe, como no existe la aragonesa desde mucho antes, a los maños nos borró el fuero Felipe 2º, así que les llevamos 3 felipes de ventaja a los catalanes. Pero la nacionalidad sin nación, si la hay en términos jurídicos porque el ciudadano puede acogerse al menos en lo relativo al derecho al fuero que le es propio.

Al final resulta que eso de las nacionalidades y los fueros, es una memez, de los políticos, por no decir una sinvergüenzada, que se arrogan el derecho de etiquetar al hombre. Ciudadanos romanos y bárbaros, urbanos y paganos, ortodoxos católicos y protestantes, culés y pericos. Y digo yo no dejarán todos de ser hombres con todos sus derechos.

Volviendo a Pla, no entiendo que publicase esos artículos laudatorios al estado de Israel, cuando las relaciones franquismo Israel no eran buenas. Cuando lo que molaba era la tradicional amistad hispano-árabe, incluso hispano-mora, (aunque también habían tenido sus pogromos como los judíos) que a fin de cuentas eran tan hispanos como Don Rodrigo quien -también y a fin de cuentas- no parece ser hispano sino bárbaro y godo.
Y lo entiendo menos (lo de Pla) cuando se le acusa de ser espía de Franco. Habla Pla de los acuerdos de Camp David anteriores a los del 79, tiene pelotas la cosa hacer unas negociaciones entre árabes e israelíes en un lugar llamado Campo de David, porque aunque el David que da el nombre al campo es un nieto de Ike Eisenhower (¿del alemán Eisen hover hierro que flota? Misterio) digo que yo que árabe y palestino (filisteo) no iría a negociar al campo de David por si las moscas.
Evoco ahora un curso de negociación que hice en Barcelona, promovido por una sociedad de Harvarianos -los del MBA-, impartido por un profesor de aquella universidad y que tomó parte en la segunda conferencia de Camp David. Añoro aquellos tiempos en el Harvard Business de Barcelona, cuando todo parecía negociable.
Hoy cada vez entiendo menos las cosas, por ejemplo Puigdemont y Ada Colau los dos sin presupuestos aprobados han pactado lo que aportarán cada uno a TMB para que el billete de BUS no suba. Pero mujer señora Colau como dice lo que aportará el Ayuntamiento a la cosa esa de TMB, si precisamente es la Generalitat de juntos por el Si la que le tumba los presupuestos. Y de igual manera señor Puigdemont, como se atreve usted a comprometer cantidad alguna si tampoco tiene presupuestos, hasta que no le de el plácet La CUP.
La CUP esa organización que mientras no sean practicantes de vudú, solo son capces de quemar y romper fotos del rey poniendo cara de niño mal criado sin el menor trasfondo de entendimiento, con gesto de minoría de edad y edad difícil.
Otro día hablaremos de TMB.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Trotando por París 5ª

Leo en Pla; que, los porches de Turin -Torino- tienen un tono distinguido y considerable. Estos porches con sus hermanos de la Rue de Rivoli, en París...


No hace mucho tiempo yo transitaba bajo esas arcadas. Había dejado atrás una sesión maratoniana de Museo del Louvre. Era la hora de descansar, de comer, comer en París y con la cabeza chorreando arte, arte e historia, ¿Porqué será? Que el arte se vincula tanto con la historia. Es como si no supiéramos o no pudiéramos desvincular una pintura, una estatua, o una partitura musical, de el tiempo en que se elaboró.



Tenemos un arte mobiliar, formado por todos esos objetos móviles, cuadros, esculturas, joyas, tapices, que suelen acompañar al poderoso. La mayoría de las pinturas del Louvre son mobiliario de los palacios reales. Un día abandonan el palacio, o mejor dicho los inquilinos del palacio, son desahuciados por la historia y queda esa concha de caracol vacía. Un espacio plagado de pinturas lozas porcelanas y joyas, que encontramos muy natural sea visitados por el pueblo.



Luego hay grandes espacios, el arte inmobiliario, el arte arquitectónico que nació para permanecer en un sitio según deseaban sus fundadores. Pero esto no es del todo cierto, las fortunas horteras de USA compran arte europeo y se lo llevan. Los europeos robamos arte antiguo; asirio egipcio griego romano para nuestros museos. No solo eso también nos hicimos regalar templos y obeliscos. Los americanos nos imitan.

Decía comer en París junto al Louvre, buen problema, aunque los gabachos ocultan con delicadeza su afición a cocinas no francesas, o su concesión a la ingente cantidad de turistas y residentes extranjeros. No es tan fácil ocultar que el trasiego humano termina por configurar un consumo adocenado. ¿Es pensable encontrar en los lindes del museo, un local reconocido por su respeto a la cocina francesa hasta en las mignardises, o el mirepoix?
Ocupando una esquina en uno de los porches, hay una pizzeria, pizza alta cocina internacional. Eso es arte y no un chateaubriand y pommes soufflées.

El día desapacible invita a entrar, quedarse en la terraza es una heroicidad propia de la resistencia.

Un camarero contesta en correcto español a mi demanda de mesa para dos. Me indica un sitio y cuando nos dirigimos a ocuparlo, otro garçon me indica otra mesa en otro lugar con el mismo tono que podía usar un maréchal de logis del mismísimo corso.

Veo con estupor que las mesas son del tamaño de una casita de gnomo. Y añadiendo a eso el tono soberbio del écuyère de table ganamos la puerta de la rue con un sonoro adieu.



Al final suplimos la pizza, por una quiche lorraine también en versión -vaudeville- cosumida en un garito al aire libre en el Jardín de las Tullerías.

En las Tullerías hay dos dos animales que me llaman la atención. Los primeros son los gorriones que llegan a tu misma mesa, bueno es una conducta que ya había observado, se posan en el respaldo de la silla mas cercana, y esperan la ocasión para abalanzarse sobre las migas. El que nos tocó en París debía ser un experto, porque entendió perfectamente la indicación mía de acercar hasta su emplazamiento una gruesa miga de la quiche. Lo que me sorprendió fue lo sucedido a continuación, tomó la miga en su pico y voló al suelo, para comerla. Pero aun estaba aterrizando cuando otro gorrión se posó literalmente sobre el y le arrebató el botín.

Me distraje momentáneamente, con un viejo cuervo, grande como un pollo de granja, que parecía observar la escena con atención. No puede menos que evocar a los personajes que habitaron el palacio, hoy derruido, y de el que solo quedan los jardines.

Puede que el hecho que jardín y palacio fuesen mandados hacer por Catalina de Medici, que también sirvieran para el solaz de María de Medici, y que el Cardenal Richelieu habitara en las inmediaciones; de hecho es el creador del palacio del Louvre, parecía dar sentido al tema. ¿Y si cuervo y gorriones? Eran una reencarnación de Richi que como maldición estaba condenado a promover la guerra entre hermanos enemigos... porque en la Rochelle... pero no; he visto al cuervo señor de París pasear por Las Tullerías, Les Champs-Élysées y Champ de Mars Tour Eiffel. Donde no recuerdo haberlos visto es en jesuítico Sacre Coeur, de Montmartre, pero bueno los jesuitas dejaron a Richelieu a la altura de un cura de pueblo.

Decía que Richi era un hombre rico, por lo visto esto que el ejercicio del poder engorde la bolsa no es de hoy. A fin de cuentas provenía de una familia con lustre pero sin dinero y además era el cuarto hermano de cinco, su padre muere cuando tenía cinco años. Y debió ser solo por su industria que murió como el mas rico de La Francia de su tiempo.

Dejó en herencia una parte de su fortuna y un palacio para el mantenimiento de sus gatos. Aunque es cierto, que la Guardia Suiza ejecutó la sentencia de manera inversa. Cómo se pusieron los soldados de comer lapin a le moutarde, aquellos días.

Fue enterrado en la Sorbona. Y su imagen era tan odiada, que ciento cuarenta y siete años después, su tumba fue violada, y su cadáver decapitado con motivo de los fastos revolucionarios.

Continuamos el paseo hasta el fin de las Tullerías, se presenta un dilema y es la necesidad fisiológica que llamamos aguas menores. ¿Qué hacer? ¿Está permitido mear (o más) en un rincón del jardín como dicen lo hacía la nobleza en Versalles?

¡Pues no! La sabiduría urbana y urbanizadora de los parisinos ha dispuesto un mingitorio al final del jardín en el lado próximo al sena. Hay cola, pero es bastante rápido el acceder, vemos que hay que pagar, 0,70 € ¡vaya! Ahora el espectáculo merece la pena, al acceder a la cabina uno observa a dos ciudadanos de color, pero eso si con nacionalidad francesa, hijos del imperio colonial, que entran limpian y revisan el retrete, después de cada uso. ¡Esto solo sucede en París!

La tarde transcurrirá tranquila, primero la vista a la Plaza de la Concordia, lugar de la ejecución de Luis XVI, el monolito de Luxor, y un larguísimo paseo a lo largo de Champs-Élysées hasta Arc de Triomphe, unos 4 Km si Google no mide mal.

Luego un poquito de Bus hasta Champ de Mars a los pies de la Tour Eiffel nada de subir hay cola, y nos queda un paseo hasta La Ópera, Galeries Lafayette (Haussman) para terminar cenando una pizza ¡ahora si! A las 7,30 hora de regresar en un paseo lento a nuestro hotel, llevamos -salvo el momento de la comida- casi 12 horas de pie.

Es hora de descansar y mañanaaaaa...











martes, 8 de noviembre de 2016

El Louvre


El Louvre es el antiguo castillo transformado en palacio real. Fue Carlos V llamado el sabio el que inició su uso como palacio. Catalina de Médicis mujer de Enrique II, lo reformó y Luis XIV se ausentó a Versalles.

Nos levantamos con la alegría del turista, y un cielo plomizo y centro europeo no nos amilana. Es un día de eso que rebosan tristeza, casi hasta lo depresivo. Pero París es París y una sonrisa nos acompaña hasta... Hasta el desayuno, café crem ya no se pide el café au lait de mis estudios juveniles como tampoco el comment allez-vous, reducido a un ça va bien al que se esponde con un ça va. Cosas de costumbres y modos.
El desayuno tradicional en una cafetería cercana café crem y croissant etimológicamente deriva de un “creciente” supongo que en referencia a la luna. En Barcelona durante un tiempo se pedía un cangrejo -un cranc- pero ahora ya hace tiempo que no lo oigo pedir así.
Los bares y restaurantes franceses hacen pensar que esperan clientes liliputienses, los veladores son pequeños, las sillas a juego pequeñas y bajas. Debe ser que estaban hechas a la medida de Napoleón; 1,68 m. que era un pequeño general, sobre todo si se le compara con Charles de Gaulle y su 1,96 en fin cosas de la talla que tienen poco que ver con el resto. Por ejemplo Winston Churchill medía 1,67 m. lo que le convertía en el bastón de Charles de Gaulle. Vamos que si no se apoya en Churchill no hubiese ganado la guerra.

Y a parte de servir de medida de las mesas de los cafés de París ¿para que sirve la altura de un primer ministro? Por ejemplo a Nicolas Sarkozy lo hacía alto Carla Bruni en realidad Carla Gilberta Bruni-Tedeschi señora que está para mojar pan... bueno para mojar croissant, y nos quedamos en Francia.
Y volviendo a las incomodidades francesas la segunda incomodidad es lo que aquí llamamos la dolorosa o el clavo. Que ellos piden como L'addition. Pues bien el clavo, de acero al tungsteno, debía ser fueron 10 € 3,5 el café y 1,5 el croissant. Eso de pie en la barra, sentaditos en unas sillitas de casa de muñecas (el juguete nada que ver con Ibsen) el precio era un 60% más es decir 16 €. Como tuvimos el gusto de comprobar al día siguiente. Claro que un terraza junto al Louvre y frente Comédie-Française tenía que llevar arte y teatro además de café.

El museo tiene forma de vaso. El edificio propiamente dicho es un cuadrado con patio central. Un invento romano de hacer casas que ya es clásico. A izquierda y derecha se han añadido, en fecha que ignoro, dos prolongaciones más cuatro palacios dos y dos que configuran hoy el conjunto del Louvre.
La última reforma permite acceder al museo por el subsuelo. La entrada se efectúa por la pirámide mayor. Hay un primer control de entradas y un segundo control de seguridad, anti pirate lo llaman. Lo de siempre rayos y detector de metales. Especialmente quisquillosos con las mochilas. Un Poco más allá hay un guardarropa. Paraguas y bultos al gusto, dejamos el bolso y la cámara de fotos, es mejor dedicarse a contemplar que a fotografiar. Por otra parte es raro el cuadro que no has visto ya en libros o por Internet.

Luego está la garita donde alquilan las guía de audio. Todas son consolas Nintendo. Tienen una ventaja sobre otros modelos, en la pantalla se puede localizar un plano de las distintas salas. Y la maquinita te explica como llegar. Así se puede hacer una visita a medida. Veremos lo normal, algo de antigüedades, Egipto, Grecia, Roma. El escriba sentado, La Victoria de Samotracia, cerámica y cristal. Renacimiento pintura italiana, La Mona Lisa. Algo de la revolución, periodo Napoleónico, Segundo Imperio. Joyas del tesoro real. Me llama la atención El Regente un gran diamante de 140,5 kilates 28,1 gramos que pasó por la corona de Luis XV la empuñadura de “El Corso” y en las galas y ornamentos de Eugenia de Montijo esposa de Napoleón III. Otra reina española. Creo que al final tendré que hacer una lista. Porque entre castellanas catalanas y navarras en la corona francesa hay donde elegir.

La Nintendo, explica los cuadros. Primero el título, mas tarde comienza en francés un texto leído por alguno de los responsables del centro. Con el fin de las primeras palabras que se amortecen surge la explicación en un correcto español.
Curioso el comentario, de la Coronación de Napoleón que explica las correcciones que el autor Jacques-Louis David, hizo sobre el original al parecer a petición general. Se explica que el personaje que aparece justo detrás como espectador, es Julio Cesar. No se si como dicen los franceses como dando la aprobación al gesto. O como a mi me parece en un acto de pequeña soberbia de Napoleón a fin de cuentas Cesar no llegó a emperador fue cónsul y dictator perpetuus pero lo de emperador lo tuvo que dejar a su sucesor e hijo adoptivo Augusto. Pasa después el comentario, a contarnos que su madre que aparece en el lienzo no estuvo en la ceremonia. Al parecer a la señora, no le parecía bien la coronación de Josefina que según explican no había sido capaz de darle sucesor varón.
En fin cosas de suegras y nueras. Por otra parte, el clero que me educó se empeñaba en declarar la soberbia del militarucho este, en razón al trato dispensado al Papa. Parece que Bonaparte estuvo siempre a la derecha del Papa, le dio plantón y lo ninguneó. Según el chovinista que da la explicación era una cuestión pactada. Se trataba de mantener al Papa lejos de la responsabilidad de coronarlo. Para gustos colores.
Tendría ahora que hablar de Chovin, Nicolas Chauvin que da nombre a esa estupidez llamada chauvinismo. Pero que queréis, para mi Napoleón fue un mangante autócrata y el tal Nicolás un majadero de los que aún quedan ejemplares.
Otro cuadro que he visto con nueva luz ha sido La libertad guiando al Pueblo que no se quién me vendió como la República guiando al Pueblo. Y no es cierto porque no conmemora en el periodo republicano, sino las revueltas de 1830 contra Carlos X que consintió en una revolución seguida por ciudadanos enojados de todas las clases sociales.
De lo que se demuestra que la capacidad de cabrear a todo el pueblo junto no es algo nuevo ni particular de Mariano.
Mañana más.

domingo, 6 de noviembre de 2016

París cenando.

La Reserve de Quasimodo.

Quasimodo cuantas veces habrás oído ese nombre o tal vez escrito Cuasimodo.
¿Pero hubo alguna vez un San Cuasimodo? No el Domingo de cuasi modo es una celebración de la iglesia católica llamado así por las primeras palabras del introito de su misa. Es el primero después del domingo de resurrección, alude tal vez al renacimiento del alma en cristo, como niños recién nacidos. Está fundamentado en la segunda y supuesta epístola de San Pedro que figura en las Biblias Católicas. Y en 2,2 dice: Como niños recién nacidos apeteced la leche espiritual. No es solo la iglesia católica la que habla de renacimientos en el espíritu. Pero ahora y contando que en el tren solo había bocadillos lo que mi cuerpo pide es descanso y alimento.
Pasamos por delante de las campanas de Notre Dame tomamos por la izquierda del templo donde hay e un jardín trasero a mano derecha y a la izquierda edificaciones vetustas. Recuerdo haber pasado la Rue massillon chanoinesse (canonesas) de los ursinos y de la colombe. Y justo el cruce de estas aparece un establecimiento de vinos seductor con sus textos. Pero hagamos un poco de historia. La calle de la Paloma es llamada así, por una historia de amor entre palomas; y tiene o contiene, algo de calzada romana y donde en 1898 se encontraron vestigios de la muralla de París que debía ser obra de las legiones de Roma.
La leyenda dice que sobre un viejo edificio de la zona, en tiempo y fecha ignorado anidaban un par de palomas, el edificio se vino abajo dejando presa y sin embargo viva a la hembra, el macho que se dio cuenta de ello estuvo llevando agua y alimento a su pareja durante tiempo, hasta que al fin los vecinos apercibidos la liberaron. Es bonito aunque la leyenda no tiene porque ser cierta.
El establecimiento se llama La reserva de Cuasimodo (La Resrve de Quiasimodo). Entré por la puerta que da acceso a la tienda de vinos. Los vi bien expuestos y ordenados. Pensé para mis adentros que quien mantiene una pequeña tienda así también tendría una cocina digna y respetuosa.
Y ya estamos sentados en una mesa junto a la puerta interior. El local es pequeño, solo dos espacios uno, en el cual nos hallamos, especie de marquesina con el obrador al fondo. Es una especie de barra detrás de la cual hay tres microondas la salamandra y creo recordar que un horno. Nada que objetar, yo en casa guiso una vez por semana, como mucho dos, y también uso todas las tecnologías alimentarias. Hasta me permito hacer cubitos de caldo -eso si- un caldo consumatum que decía el recetario de convento que robaron no se donde las tropas de Napoleón. Porque el consomé francés el famoso consomé no es otra cosa que un consumatum frailuno y español que como todos los potajes serios debe tener su origen en la olla, que los judíos dejaban junto al fuego el viernes tarde para comer de ella el sabat.
Al restaurante muy correcto, la carta sin estridencias, sopa de cebolla, terrinas, foïe-gras, coq au vin, quesos...
Nos decidimos por unos quesos y un foïe para empezar. El hígado de pato graso es una joya de la literatura gastronómica. Hay dos formas base de comerlo, tal como se le saca a la criatura. Pasado ligeramente por la plancha con una reducción de oporto y uvas. O la mas tradicional el llamado mid cuit. Preparación que la mayoría de los palurdos consideran algo soberbio. En realidad el mid cuit y mucho de lo que se envasa en latitas de foïe trufado es un producto de segunda calidad.
Creo que después de regentar un establecimiento especializado en esa y otras délicatesses se de que estoy hablando. El foïe es el producto de la tortura de un ave, generalmente pato o ganso (la oca es una subespecie del ganso). De las múltiples especies de patos suele usarse el pato mudo o pato Barbería, o pato almizclado. Que en su origen procede de América tropical, extendiendo su hábitat de Mexico a Argentina. De individuos de esa especie pato criollo (Cairina moschata domestica) Las técnicas de cría obtienen mediante un cruce con el pato de Pekin un híbrido y por tanto estéril denominado pato mula. Que es el que los criadores compran para engordar. Para sobrealimentar mediante la introducción a baqueta de granos de maíz eso se llama dulcemente embuche.
A los quince o veinte días de este tratamiento el animalico alcanza un peso de unos cinco kilos de los cuales entre el 10 y el 18 por ciento corresponden al hígado. Lo que quiere decir que hasta 900 gramos puede ser el peso de un hígado graso, una víscera hipertrofiada a consecuencia de la dieta.
Ahora bien como el hígado es algo muy personal, no todos los individuos generan la misma malformación, así se producen hígados de diferentes calidades. Generalmente a la víscera solo se le arranca la vena o arteria principal. Cuando se ha hecho varias veces se obtiene una cierta destreza y en el mismo momento es suficiente amasar entre los dedos una bolita de su masa para percibir por su untuosidad y los restos fibrosos que puedan quedar en los dedos la categoría del producto. Lo cierto es que el experto ya sabe con esa operación si el hígado aguantará un breve paso por una sartén caliente. Los 1ª aquelos a los que se le supone esa facultad terminarán en una gran cocina para ser elaborados sobre pedido. Los otros no tan consistentes, pueden sufrir un confitado, una cocción a baja temperatura y terminar en un plato loncheados mostrando aún su forma. El último grupo, aquellos que tienen una tendencia excesiva a fundirse suelen terminar llenando latas de foïe con trufas, o en terrinas que formadas por un collage de trozos de hígado unidos por una pasta mezcla de grasa y restos de las vísceras de otros familiares del animalico. Esto último es lo que figura corrientemente en las cartas de los restaurantes.
A los quesos de Francia espero dedicarles una sección independiente.
La sopa de cebolla (soupe oignon) es otra de las delicias de la gastronomía francesa. No se necesita ninguna habilidad especial para hacerla. Solo es necesario ir pochando en una olla, mejor de barro, cebollas cortadas en juliana fina entre capas de pan seco. Cuando el pan está empapado de los jugos de la cebolla y esta comienza a adquirir ese tono transparente. Se la escalda con un caldo de carne ligero, hay quien admite hasta una cucharada de tomate, se lleva a ebullición, se le espolvorea de un buen queso y se introduce en un grill salamandra u horno para gratinar.
La simplicidad siempre ha sido la madre de los grandes platos.
Como un día es un día y París París una botella de Champagne nos acompañará con el leve cosquilleo de su burbujeo. La botela costó la mitad de la cuenta. La otra mitad los quesos el foïe-gras, las sopas de cebolla y el postre y el café no llegaron por céntimos a los 50 €. El trato muy correcto. Para ser un menú en el centro de París junto a Notre Dame no me parece caro. Seguro que un McDonals nos hubiese costado la mitad, y claro no hay color, ni comparación.
Es establecimiento avisa de la larga historia del sitio, dejo una imagen de la puerta, La conclusión de la cena se marca el fin de nuestra primera tarde en París. Volvemos al hotel caminando, son algo más de dos kilómetros. Pero pasear también es vivir París. 

Quai de las Fleurs, pont de Arcole, quai des Gersvres, -Un faro lejano nos guía- Châtelet, pont Neuf, Quai Francois Miterrand, Rue de Rivoli, La Comédie Française (Plaza de Colette) Avenue de l'Opera... Durante el paseo un faro lejano parece indicarnos el camino.

Vamos a descansar mañana toca Louvre y... pero eso será mañana.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Más París Notre Dame..


Habíamos partido de la pirámide del Louvre. Nuestro paseo nos llevó al la Plaza del Carrousel, paseo por el muelle de las Tullerías, cruzar el Sena por el Pont Royal hacia el muelle de Voltaire (Quai de Voltaire). En la casa que hace esquina, una lápida de mármol nos dice que allí murió François-Marie Arouet, el escritor, pensador, y filósofo que se escondía bajo Voltaire. De él se suele ignorar que era un gran financiero y que murió rico, muy rico.
¿Quien dijo que el filósofo tenía que ser pobre?
Un filósofo puede ser miserable ideológicamente hablando, pero si piensa bien y conoce las necesidades humanas pude hacerse rico. Ya hay un ejemplo anterior.

A Tales de Mileto, se le reprochaba su pobreza y lo inútil del amor a la sabiduría. Pero cuentan; que previendo, habría una buena cosecha de aceitunas apalabró por poco dinero el arriendo de todos los molinos de aceite de Mileto y Quíos. Cuando llegó la cosecha se encontró en una situación de monopolio, y alquiló las almazaras al precio que quiso. Demostrando, que tenía inteligencia y capacidad para hacerse rico, aunque no era esa su meta.
Voltaire además de poner los pelos de punta a los curas porque decían que era ateo y antirreligioso, especulaba mejor que ciertas ordenes en las cuales la pobreza del fraile repercute en la opulencia de la orden...

Continuamos nuestro paseo, por el muelle Voltaire, bajamos a los embarcaderos Quai Malaquais, en origen -mal acquis- mal adquirido en referencia a una operaciones financieras de...
No, no de Voltaire sino de Reine Margot que era... era una Medici ¡Señor Señor! Siempre el capital y las coronas... Pero de Margarita de Valois hablaremos luego otro día cuando pasemos el punte nuevo y el monumento a Enrique IV.
Continuamos el paseo por le Quai de Conti y Grands Agustins dejamos a la izquierda el Pont Saint Michel y delante de nosotros Notre Dame.

Así en principio, la catedral de catedrales me deja frío. No tiene el empaque de la de Burgos, ni el primor de la catedral de León, si me fuerzas, hasta la catedral vieja de Salamanca con su transición del románico al gótico tiene más “charme”.
Aunque hay algo que la diferencia fundamentalmente de otras, las colas de turistas y la defensa que de ella hizo Victor Hugo.
Al parecer fictor-higó así lo pronunciaba mi profesor de literatura en el bachillerato, que era tan pedante como extravagante. Era un cura que se desplazaba en Vespa. Era impresionante verlo con los faldones de la sotana batidos por el viento, la teja (el sombrero de cura) colgado a la espalda ir a repartir... su ministerio.
Marchaba sin casco y dicen que un día se dio tal leche que le quedaron algunas neuronas cortocircuitadas. Por eso lo de fictor-higó supongo.

Al parecer la historia de Cuasimodo, Esmeralda y Claude Frollo, un archidiácono mas apasionado por la alquimia y el sexo, que por el oficio divino. Fue entre otras cosas una defensa de Victor Hugo sobre la monumentalidad medieval.

No se si es a partir de esa novela en la que Notre Dame comienza a adquirir para algunos el valor de libro medieval, en piedra, de crisopeya alquimia o de espagiría. No hace mucho aún circulaba un libro El Misterio de Las Catedrales que se suponía la llave de entrada al procedimiento alquímico.

Me gustan las catedrales, se que contienen en sus piedras claves de construcción que solo el iniciado es capaz de identificar. También suelen funcionar como calendarios solares, no es un secreto que la catedral suele poseer una ventana orientada al medio día por la que un rayo de luz del coincide con una marca en el suelo el día del equinoccio de primavera. Era la forma que tenían los prelados de la edad media, de establecer la fecha de la pascua.
Desde Dionisio el Exiguo se consideró correcto que la Pascua cristiana se celebraría el primer domingo después del plenilunio de primavera es decir después del equinoccio. Nada que ver con escondites secretos y demás majadería que Dan Brwon y demás zampabollos del arcano nos quieren vender.

La majadería de Brwon supone que hay un continuo en el templo cosa que no es cierta, la primitiva iglesia gótica fue reformada en tiempos de Luis XIV sustituyendo vidrieras y decoración por elementos barrocos. Fue destinada almacén de grano durante La revolución y vuelta al culto, usada por Napoleón para auto-coronarse emperador.

Por otra parte lo que hoy se ve, es mas el resultado de la remodelación hecha por Eugène-Emmanuel Viollet-le-Duc allá por 1844 que el edificio gótico original.

Viollet-le-Duc está mas cerca del mal gusto de Gaudí, que de la simplicidad del primer gótico.
Tema aparte es la espagiría, hablaré de ella cuando trate de Sainte-Chapelle (Santa Capilla) obra de tiempos de un Luis santo rey de Francia que tenía también sus ribetes de español. Pero esa es otra historia...

Lo cierto es que arrastramos en los pies unos 4 km desde el hotel y dada la hora las 8:30 dejamos las colas de visitantes Notre Dame y luego de contemplar la fachada por un rato nos sumergimos en una serie de callejas medievales con la idea de buscar un sitio para la cena.
Yo busco un sitio normal, donde poder tomar los platos comunes de la cocina de Paris sin tener que soportar una carta al neumático Michelín un precio de turista o una majadería semblante. Se que hay firmas dedicadas a la producción masiva de Bou Burguinyon terrinas (patês) o Foïe acompañadas de la indispensable Quiche Lorraine (léase kislorenn) que se sirven al Turista de la misma forma que nosotros lo hacemos con la paella liofilizada.
Parece que el trabajo será duro pero... ya he dicho que París bendice cualquier cosa por extravagante que parezca. Y tiene valor de ley. El parisino tiene ese don, el ser capaz de no extrañar ninguna conducta ni ninguna gastronomía.
Eso me evoca la de aquel vendedor de sombreros parisino, al que le tocó atender a un abrumado mercader catalán, de negocios en París, al que le acaban de comunicar le fallecimiento de su esposa en Granollers.
Comprende que lo correcto es ponerse de luto con inmediatez y decide empezar por el sombrero. En la tienda y sea por su mal dominio de la lengua, sea por la emoción termina pidiendo un capote noir (pronunciado kapot nuar) en vez de un chapeau noir. El dependiente al oír que literalmente se le pide un condón negro, no puede dejar de preguntar el porqué. A lo que el otro contesta mi mujer ha muerto, y el parisino ya repuesto de su sorpresa con toda naturalidad y aplomo contesta ¡Oh que délicatesse! Porque el parisino es capaz de soportar una invasión alemana con una delicada sonrisa aunque la procesión vaya por caminos de la resistencia.
Cielos podremos, cenar o me tendré que tomar el equivalente a una fabada de lata como la más alta expresión de la gastronomía.
Os dejo en la duda...

viernes, 4 de noviembre de 2016

París en bajo continuo.




Llegamos a -La Gare de Lyón-, en el minuto previsto.
La Gare, la estación, tiene algo de 
aeropuerto, nadie te quita un paseo con troller; esa maleta con ruedas, que ha terminado por jubilar a los carritos maleteros. De la misma manera que ellos a su vez, retiraron a los mozos de cuerda.
En mi pueblo los llamaban farderos (de fardo) y cuando se viajaba con el baúl de la Piquer y es que aunque la que lleva la fama es doña Concha, había en tiempos muchos viajeros que cargaban en cada viaje con su casa.
Doña concha usaba llevar su ropa, la del espectáculo y el ajuar porque tenía costumbre de alquilar un piso allí donde actuaba... y ya puestos cargaba también el aceite de oliva según confesaba su hija.

Pero bueno hoy se viaja de otra manera, y si de mi dependiera llevaría solo una tarjeta de crédito. Pero me separo del metro que era mi primer destino, fácil de encontrar, sencilla la orientación, el tren nos deja en la estación de Pirámides en 12 minutos.
Pirámides está entre el Olympia y El Museo del Louvre.
El primer chasco, en el Hotel nos dicen que no tenemos reserva. Nos quedamos fríos, y el payo de la garita -pied-noir- en apariencia, se queda esperando la llegada de las musas. Por fin una llamada telefónica a nuestra agencia de viajes y el tema se solucionó.

Bueno se solucionó en parte, la atención ha sido pésima, teníamos pagada estancia y desayuno. Pero en ningún momento ni ningún cartel avisaba de los horarios y donde se servía. Lamentable yo casi estoy por pedir que le cambien el nombre al Hotel. Podría llamarse Harpagon y todos contentos.
Tenía esa tarde por meta, visitar El Museo Rodin en el antiguo Hôtel Biron, pero con la historia de la reserva se hizo tarde. Decidimos pasear, es viernes y hoy el Louvre cierra más tarde, también otros museos estatales alargan la jornada.

El Louvre está a escasos setecientos metros de nuestro albergue, salimos a la Avenida de La Opera y desembocamos en la plaza de Colette. Esta señora era como la Corin Tellado francesa... pero en bueno claro, en Francés. Tanto, que llegó a presidir la academia Goncourt, esa academia de escribanos a la que perteneció también nuestro ex-ministro Jorge Semprún, que era nieto de Antonio Maura hay que jdse que el mundo es un pañuelo.

Y si se preguntan, la razón de esta digresión que me lleva de Colette Semprún y de Semprún a su abuelo Maura es por una razón muy sencilla España y los españoles aparecen en París con un frecuencia mucho mayor de lo esperado. Ya verán.

Entramos en el patio del Louvre, que en su origen era un palacio real. Los reyes de Francia habitaron primero en la Isla del mismo nombre, para después ir alejándose de la la ciudad y del pueblo. Primero en el complejo Tullerías Louvre y más tarde en Versalles.
Entramos en el patio poblado de pirámides. Cerca está la Rue Pyramids y la estación de metro de las lineas de metro 7 y 14. La estación de la linea 7 se inauguro 1903. Tomó el nombre de una calle cercana que conmemora la batalla de Las Pirámides que dio Napoleón 21/06/1798.

Lo primero que nos sale al paso es un vendedor ambulante, en París no hay manteros, en correcto español nos ofrece su género. ¿? ¿¿tanto se nos nota?? Lo cierto es que entre sudamericanos españoles y otros, lo hispano está muy presente en París.

Dejaré para mañana El Louvre y su Nintendo, me voy pensando que España Madrid no tiene los palacios reales de París sus monumentos...
Si nuestro imperio fue mayor y anterior... que tuvo París y el Rey Sol...
A nosotros nos sobró corona e iglesia nos faltó burguesía, ¡eso es! La Revolución Francesa es burguesa y París también. A nosotros nos faltaron judíos y moriscos. Los pequeños emprendedores de la mesocracia. Eso debe ser...
Anochece, paseamos bajo los Puntes del Sena, y en el aire suena su canción.

Sous les ponts de Paris  (Versión de Mireille Mathieu)
Lorsque descend la nuit,
Comme il n'a pas d'quoi s'paier une chambrette,
Un couple heureux vient s'aimer en cachette.

Et les yeux dans les yeux,

Bajo los puentes de París
Cuando cae la noche,
Cómo no tiene para pagar lo que cuesta una pequeña habitación,
Una feliz pareja se ama en secreto.
Y la mirada en su mirada...