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domingo, 9 de julio de 2017

Con mi amiga la actriz porno

Ayer noche al volver de sacar la basura me encontré con mi vecina la actriz porno.
¡Quietos que no hay segunda intención! Solo fue casualidad, al volver entré a casa por el parking, y luego el ascensor se paró en la planta donde estaba ella.
-¡Hola cuanto tiempo!
-¡Si he estado fuera trabajando!
-Bien yo estuve fuera de vacaciones (complicado eso de preguntarle por la faena sin aparecer como un viejo verde)
-¡Oh yo aún no las he hecho! He estado ayudando a un buen amigo, colega y coeógrafo en un proyecto para la Pride Parade.
¿Pero no era obligatorio etiquetar en catalán? ¿ Como se dirá marietas y lesbianas?
-Ah si he visto algo en la prensa, pero no mucho tengo aun periódicos atrasados.
(Otra vez, como preguntar para no parecer grosero, sin demostrar un interés lúdico sucio
Ella creo que ha leído lo que me está pasando por la mente y se apresura continuar.)
-Yo no soy homo ¿sabes? pero como por razones del trabajo un día eres chicha y otro limoná pues me siento tan normal en cualquier ambiente.
-¡Claro! He acertado a decir.
-¿Y dices que es coreógrafo tu amigo?
-Claro, es uno de los trabajos mas importantes en el cine salaz, la plástica de dos cuerpos que intearctúan siempre requiere un planteamiento previo intencionado.
-¡Dios que cosas! (Al final hasta habrá cátedras de perspectiva histórica erótica)
-Si mi colega es un esteta, licenciado en bellas artes, tiene un máster de perceptiva literaria, y es titulado en plástica escultórica por una universidad californiana.
-¡Una autoridad en el tema por lo que veo!
-Un cerebro desaprovechado, en la universidad española no tiene lugar.
-¡Bueno en la universidad española, no tiene lugar casi nada!
-¡Uf y que lo digas! Si quieren hacer algo que les de marcha, se hacen políticos de izquierda.
Intento enlazar con una salida tangencial para huir del tema porno.
-Y digo yo. ¿No habría forma de conseguir que los partidos políticos tan pobres en estética contratasen expertos como tu amigo para mejorar la imagen?
-Uf ese baile no lo arregla ni un Nuréyev, está totalmente minado de ambiciones.
- Ya ya, y carece totalmente de est-ética, bromeo yo.
-Si precisamente ha sido la mediocridad de algunos lo que ha tirado abajo el proyecto de mi amigo.
-Imagina que quería incluir en el desfile un grupo de jóvenes con pinta de escolanía de colegio seguidos de un grupo de pederastas, con alzacuellos o sin el, porque si este es un día para aclamar lo distinto porque ellos no...
Mi cara de estupor, rayando en la nausea ha sido inevitable, pero no ha sido percibida por mi interlocutora, que continuó:
-Luego pensaba en un coro de amas y amos con sus látigos y sus collas de sumisos. En fin todo el catálogo que la pornografía recoge. Pero eso si con dignidad y elegancia. Porque en sexo todo vale si está resuelto con libre aceptación y elegancia.
-¡Claro hay que cumplir con lo que se predica! Y si todo vale vale todo.
En este momento el ascensor ha parado en mi piso a ella aun le quedan dos más, nos hemos dado un beso inocuo de estética fría que diría su amigo y ella ha continuado su ascenso hasta el sobre-ático.

Yo lo dejo aquí, no estoy de humor para analizar los hechos ni creo que pueda hacerlo en mucho tiempo pero he decidido apuntarlo antes de que la memoria me borre alguna frase ya se sabe recordamos solo aquello con lo que estamos en cierta forma de acuerdo.

domingo, 9 de abril de 2017

Fray Ramón (cuento de Semana Santa)

Lucas 3.6.

Hacía años, que el fraile Ramón, fray Ra, como lo llamaba el hermano lego que se encargaba de la huerta y otros menesteres mecánicos.

Ra llegó al convento ya mayor, como al le gustaba decir presbítero, literalmente después de una vida.

Alguno de los monjes añejos, que no ancianos, recordaban aun su imagen con pantalón de pana, una chaqueta de punto bobo, un hatillo de ropas y su pequeño cabás. En el traía; junto con un fonendo, el esfigmomanómetro, esa complicada palabra griega que todo dios, perdón, que los legos llamaban tensiómetro y alguna cacharrería jeringas y agujas cosas del arte de Hipócrates.

Ra Ramón, se acercó a la portería, y pidió albergue en la hostería, que los monjes según su capítulo, tenían.

Allí fue recibido siguiendo al pie de la letra el artículo LIII de la regla que dice:

A todos los huéspedes que se presenten en el monasterio ha de acogérseles como a

Cristo, porque él lo dirá un día: «Era peregrino, y me hospedasteis»

Y preguntado sobre su razón Ramón contestó: Soy médico, viudo, tengo hijos he dejado atrás mi vida en el siglo, y vengo para quedarme en la orden. Profesaré siempre y cuando mis hermanos y mi abad me consideren apto. Mientas quiero permanecer aquí junto a los monjes siguiendo su vida sus rezos y sus trabajos.

No fue fácil, pero Ra sobrepasó la prueba, mas tarde se le encargó de la farmacia y el hospital, como no podía ser de otra manera. El hospital como la hospedería también estaba abierto al peregrino, y no fue solo una vez que fue llamado como cura de cuerpos y cura de almas para acompañar a los lugareños en el tránsito final.

Luego hubo un concilio y una Capitulo General, las normas de la nueva iglesia, una empresa de nuevos ejecutivos de alzacuellos y terno oscuro, como banqueros, opinaban que había que poner en valor, los valores de la fe, los valores de la orden. Los valores del retiro y la meditación de la plegaria sencilla

El sínodo, La Orden querían vender sus valores, hacer llegar a una sociedad espoleada por el consumo y la apariencia, que en la iglesia aun había una fe y unos valores que...



Ramón escuchaba en silencio las conclusiones del sínodo. Comprendía, como solo puede hacerlo, una persona que había vivido en el siglo y en la celda, que era lo que la iglesia quería. Para ser exactos, que era lo que el consejo de administración quería. Iglesia tiene en sentido prístino el valor de asamblea, la curia era otra cosa.

Pretendían, nada menos, que convertir al siglo con la fe y el trabajo del monacato. Eso ya sucedió en los albores de la iglesia medieval, pero entonces la orden y el convento eran generadores de saber de la mano del abadiado volvía la agricultura con ella se fijaba al campo nuevas poblaciones. Pero en algún momento la curia hecha una madre coraje, empezó a sacar partido de la guerra, y como los de enfrente también tenían la guerra santa hubo guerras de religión durante otros setecientos años.



Había momentos en los cuales las ideas de Ra le aterrorizaban. Como se podía pertenecer a una organización con la que en el fondo se estaba en desacuerdo. ¿Cómo era posible observar su voto de obediencia, cuando había que obedecer el despropósito?

Cuando cantó misa, había recibido una visita de su hijos, Ra tenía dos chico y chicha que tenían su vida encaminada cuando murió su mujer. A ellos les había dicho, me voy a un retiro, me voy con los frailes.


No sabía, si alguno de ellos pensó, mi padre hace mutis, mi padre sale de nuestras vidas antes de que pueda ser una carga. Tampoco sabía cuanto había pesado en su decisión, esa idea de fuga de alejarse con su soledad de los suyos.

Si tenía la noción, de que alguna vez había pesado sobre su forma de pensar el deseo de no ser un abuelo florero, un mero objeto de decoración, una carga para sus hijos. Los imaginaba mirándose uno a otro y preguntando sin palabras, y de papá quien se hace cargo. Salió por la tangente, tenía aun fuerza para dedicar su saber su profesión a otros...

y ese fue el camino, hizo mutis en el teatro familiar y punto.



Recordaba las preguntas de su hija, hacía de eso ya seis años, y aun bailaba en su recuerdo.

-Vuestro matrimonio no fue fácil, tu hacías guardia en el hospital y mamá quedaba en casa sola.

Mamá no tenía un carácter fácil. De verdad la amaste ¿o el matrimonio fue un viaje para el cual tomaste un billete casi por azar? Un viaje sin posibilidad de apearse...

En aquel momento calló, la respuesta le vino días después. Como el espíritu de la escalera de Diderot, como en La Paradoja del Comediante... repasaba los evangelios del mes, aquellos que tendría que glosar en sus misas. El Leproso, el hombre poseído por el diablo, la mujer pecadora, el recaudador de impuestos...



A todos ellos los amó Jesús, con sus taras morales y sus enfermedades. Esa era la respuesta, el amó a su mujer hasta en sus defectos, con su ira, con sus celos.
El amó a su mujer, como ahora amaba a la iglesia a la asamblea, a pesar de sus imperfecciones, a pesar de sus lacras.

Por eso cuando se le propuso, hacer unos cursos para seglares, cuando se le pidió tomara sobre sus hombros la cruz de un clero a veces obsceno, impío, y ambicioso. Dijo si. Yo amo a la iglesia a pesar de sus obras, de sus pompas, de sus lujos. Puedo sentir y por tanto predicar la pobreza y el amor.



viernes, 24 de febrero de 2017

El Invidente


Hace ya años, cuando uno gastaba sus noches en bohemia y turbación, tuve un amigo ciego. Era alegre y algo parrandero, un ser que parecía estar forjado sobre su minusvalía.
De él, me separó una dama, o mejor dicho dos. Leucemia y parca.
Solíamos cenar en un cafetín, que como tantos otros había nacido a la sombra del desarrollismo de los 60/70.
En aquella época el tejido social de Barcelona... pero evocando, me alejo de lo que quiero contar.
Era natural de una comarca gironesa muy renombrada, por pero otra vez me alejo del camino.
¡Lo que tiene ser viejo! No se puede recordar nada que no evoque al mismo tiempo, en sincronía la realidad percibida entonces.
Pero hablo de cosas; que para cualquier lector con algunos años, son tan conocidas, que no vale la pena seguir.
Volviendo al asunto. Un día cené en la misma mesa que aquel invidente, y poco a poco se consolidó una buena amistad.
Tal vez fue Mariano, cocinero camarero y dueño del bar, quien me pidió que le acompañase hasta su casa. Él, el ciego nunca me pidió nada; estaba muy orgulloso de su independencia, vivía solo en la gran Barcelona. Trabajaba en una imprenta braille, su disminución no le impedía llevar una vida normal.
Cuando salíamos del restaurante, le tomé por el brazo para ayudarlo, días después era el el que se cogía de mi, y poco más tarde, hacíamos el trayecto de poco más de dos manzanas hasta su casa tomándome él por el hombro.
La forma de ir del brazo primero, y luego ligeramente cogidos por el hombro se correspondía con un grado de confianza que aumentaba día a día.
La confianza llegó a un punto en que él al acercarse y poner su mano sobre mi hombro me dijo:
Estas preocupado ¿Qué te pasa? Y yo no tuve inconveniente el decirle que si que así era. Pasé a preguntarle que como lo sabía.
Noto, me dijo, mayor tensión en los músculos de tu cuello y espalda.

¡Vaya! Resulta que tenía de mi una imagen de mi tono muscular, equivalente a la que yo podía tener de un rostro. Que distinguía la tensión, la preocupación, de la misma manera que yo vidente, lo hacía viendo la cara de una persona. Y que solo cuando tuvo confianza se atrevió a decírmelo. Igual que podía haber hecho yo si hubiese notado mala cara en algún conocido.
Comprendí, como era importante cruzar las calles por la esquina mas lejana al cruce, allí donde un automovilista se suponía que veía el paso de peatones desde los cien metros de una manzana del ensanche. El conductor ve a los peatones, y peatón, aunque ciego, los oye aproximarse en linea recta. Era más fácil así que el hecho que lo sorprendiera un nuvolari que acababa de hacer un giro de noventa grados.
Aprendí, los relieves significativos del pavimento del barrio, el estanco, su casa o el colmado disponían de estos ínfimos relieves capaces de dirigirlo a él directamente a la puerta sin la menor vacilación.
Sabía, con solo oír el eco de nuestras voces, si el camarín del ascensor de su casa, se hallaba en la planta baja o por el contrario había quedado en uno de los pisos superiores.
En aquel tiempo aprendí muchas de sus argucias para sobrevivir.
Yo intentaba ponerme en su piel y percibir su mundo. Alguna vez me proponía cierra los ojos y te guio yo. Y si cerrando los ojos me dejaba llevar de su mano o de el rítmico tac tac de su bastón golpeando el suelo.
Aprendí a intentar ponerme en la piel del otro. Entrenar la posibilidad de sentirse como otro. Desarrollar una habilidad que permita viajar un rato con los zapatos de otro.
Mas tarde, ejerciendo de consultor, o de psicólogo, -mas estudiante que terapeuta-. Aprendí a dedicar un tiempo a jugar al ciego, a intentar ponerme en la piel del otro, a pedir a un tercero; que después de oír la explicación dada por un compañero intentase hacer suyos sus puntos de vista. Podría un jefe de ventas sentir como sentía el jefe de producción. ¿Se podía defender el rol de otro en un grupo? ¿Y lo que es más importante podía hacerse de forma creíble?
¿Puedo, por un momento? Hacer míos los razonamientos de mi pareja, de mis hijos o de sus parejas...
¡Si es posible! Y también es posible verse como ciego, desasistido discapacitado en el mundo de otros en el territorio de otros. Es muy muy difícil caminar con los zapatos de otro, pero aun lo es mucho más transitar el territorio de otro. Yo tuve un buen maestro pero lamentablemente, muchas veces solo hago uso profesional de aquellas enseñanzas que aprendí ya hace muchos años de la mano de un ciego.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Naciones Esteladas y Negociaciones.


Ahora a Pla lo tengo por Israel.
Corre la década de los cincuenta, y al parecer hace una visita al entonces joven estado. Me cuesta mucho ubicar correctamente los hechos. Había sido Primo de Rivera (el dictablanda) quien al menos nominalmente había dispuesto las normas para que los descendientes de los judíos sefardíes, expulsados de la península en 1942, recuperasen si querían, la nacionalidad española.

Algún apologista dice que gracias a esas medidas y alguna sesión de “vista gorda” cerca de 40.000 judíos se salvaron de caer en las garras de la gestapo.

Y es que en este país somos pelotudos, recuerdo las cortes franquistas y aquellos diputados de piel oscura y negra, que representaban a los españoles del “imperio colonial”. En fin nunca he comprendido porque a unos ciudadanos que tenían DNI español, de un día para otro se les priva de su nacionalidad, se les abandona a su suerte como a los saharauis, sin la opción mantener su nacionalidad y derechos que hasta entonces disfrutaban por imposición.

Tampoco entiendo que se tarden 430 años a devolverles, los que se había quitado por decreto. Será ese el tiempo necesario para que los descendientes de los guineanos y saharauis recobren sus papeles. ¿Y para mis descendientes una vez que seamos catalanes? ¿Tendrán también la opción de recuperar su primitiva nacionalidad?
Si, si ya se que la nacionalidad catalana no existe, como no existe la aragonesa desde mucho antes, a los maños nos borró el fuero Felipe 2º, así que les llevamos 3 felipes de ventaja a los catalanes. Pero la nacionalidad sin nación, si la hay en términos jurídicos porque el ciudadano puede acogerse al menos en lo relativo al derecho al fuero que le es propio.

Al final resulta que eso de las nacionalidades y los fueros, es una memez, de los políticos, por no decir una sinvergüenzada, que se arrogan el derecho de etiquetar al hombre. Ciudadanos romanos y bárbaros, urbanos y paganos, ortodoxos católicos y protestantes, culés y pericos. Y digo yo no dejarán todos de ser hombres con todos sus derechos.

Volviendo a Pla, no entiendo que publicase esos artículos laudatorios al estado de Israel, cuando las relaciones franquismo Israel no eran buenas. Cuando lo que molaba era la tradicional amistad hispano-árabe, incluso hispano-mora, (aunque también habían tenido sus pogromos como los judíos) que a fin de cuentas eran tan hispanos como Don Rodrigo quien -también y a fin de cuentas- no parece ser hispano sino bárbaro y godo.
Y lo entiendo menos (lo de Pla) cuando se le acusa de ser espía de Franco. Habla Pla de los acuerdos de Camp David anteriores a los del 79, tiene pelotas la cosa hacer unas negociaciones entre árabes e israelíes en un lugar llamado Campo de David, porque aunque el David que da el nombre al campo es un nieto de Ike Eisenhower (¿del alemán Eisen hover hierro que flota? Misterio) digo que yo que árabe y palestino (filisteo) no iría a negociar al campo de David por si las moscas.
Evoco ahora un curso de negociación que hice en Barcelona, promovido por una sociedad de Harvarianos -los del MBA-, impartido por un profesor de aquella universidad y que tomó parte en la segunda conferencia de Camp David. Añoro aquellos tiempos en el Harvard Business de Barcelona, cuando todo parecía negociable.
Hoy cada vez entiendo menos las cosas, por ejemplo Puigdemont y Ada Colau los dos sin presupuestos aprobados han pactado lo que aportarán cada uno a TMB para que el billete de BUS no suba. Pero mujer señora Colau como dice lo que aportará el Ayuntamiento a la cosa esa de TMB, si precisamente es la Generalitat de juntos por el Si la que le tumba los presupuestos. Y de igual manera señor Puigdemont, como se atreve usted a comprometer cantidad alguna si tampoco tiene presupuestos, hasta que no le de el plácet La CUP.
La CUP esa organización que mientras no sean practicantes de vudú, solo son capces de quemar y romper fotos del rey poniendo cara de niño mal criado sin el menor trasfondo de entendimiento, con gesto de minoría de edad y edad difícil.
Otro día hablaremos de TMB.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Trotando por París 5ª

Leo en Pla; que, los porches de Turin -Torino- tienen un tono distinguido y considerable. Estos porches con sus hermanos de la Rue de Rivoli, en París...


No hace mucho tiempo yo transitaba bajo esas arcadas. Había dejado atrás una sesión maratoniana de Museo del Louvre. Era la hora de descansar, de comer, comer en París y con la cabeza chorreando arte, arte e historia, ¿Porqué será? Que el arte se vincula tanto con la historia. Es como si no supiéramos o no pudiéramos desvincular una pintura, una estatua, o una partitura musical, de el tiempo en que se elaboró.



Tenemos un arte mobiliar, formado por todos esos objetos móviles, cuadros, esculturas, joyas, tapices, que suelen acompañar al poderoso. La mayoría de las pinturas del Louvre son mobiliario de los palacios reales. Un día abandonan el palacio, o mejor dicho los inquilinos del palacio, son desahuciados por la historia y queda esa concha de caracol vacía. Un espacio plagado de pinturas lozas porcelanas y joyas, que encontramos muy natural sea visitados por el pueblo.



Luego hay grandes espacios, el arte inmobiliario, el arte arquitectónico que nació para permanecer en un sitio según deseaban sus fundadores. Pero esto no es del todo cierto, las fortunas horteras de USA compran arte europeo y se lo llevan. Los europeos robamos arte antiguo; asirio egipcio griego romano para nuestros museos. No solo eso también nos hicimos regalar templos y obeliscos. Los americanos nos imitan.

Decía comer en París junto al Louvre, buen problema, aunque los gabachos ocultan con delicadeza su afición a cocinas no francesas, o su concesión a la ingente cantidad de turistas y residentes extranjeros. No es tan fácil ocultar que el trasiego humano termina por configurar un consumo adocenado. ¿Es pensable encontrar en los lindes del museo, un local reconocido por su respeto a la cocina francesa hasta en las mignardises, o el mirepoix?
Ocupando una esquina en uno de los porches, hay una pizzeria, pizza alta cocina internacional. Eso es arte y no un chateaubriand y pommes soufflées.

El día desapacible invita a entrar, quedarse en la terraza es una heroicidad propia de la resistencia.

Un camarero contesta en correcto español a mi demanda de mesa para dos. Me indica un sitio y cuando nos dirigimos a ocuparlo, otro garçon me indica otra mesa en otro lugar con el mismo tono que podía usar un maréchal de logis del mismísimo corso.

Veo con estupor que las mesas son del tamaño de una casita de gnomo. Y añadiendo a eso el tono soberbio del écuyère de table ganamos la puerta de la rue con un sonoro adieu.



Al final suplimos la pizza, por una quiche lorraine también en versión -vaudeville- cosumida en un garito al aire libre en el Jardín de las Tullerías.

En las Tullerías hay dos dos animales que me llaman la atención. Los primeros son los gorriones que llegan a tu misma mesa, bueno es una conducta que ya había observado, se posan en el respaldo de la silla mas cercana, y esperan la ocasión para abalanzarse sobre las migas. El que nos tocó en París debía ser un experto, porque entendió perfectamente la indicación mía de acercar hasta su emplazamiento una gruesa miga de la quiche. Lo que me sorprendió fue lo sucedido a continuación, tomó la miga en su pico y voló al suelo, para comerla. Pero aun estaba aterrizando cuando otro gorrión se posó literalmente sobre el y le arrebató el botín.

Me distraje momentáneamente, con un viejo cuervo, grande como un pollo de granja, que parecía observar la escena con atención. No puede menos que evocar a los personajes que habitaron el palacio, hoy derruido, y de el que solo quedan los jardines.

Puede que el hecho que jardín y palacio fuesen mandados hacer por Catalina de Medici, que también sirvieran para el solaz de María de Medici, y que el Cardenal Richelieu habitara en las inmediaciones; de hecho es el creador del palacio del Louvre, parecía dar sentido al tema. ¿Y si cuervo y gorriones? Eran una reencarnación de Richi que como maldición estaba condenado a promover la guerra entre hermanos enemigos... porque en la Rochelle... pero no; he visto al cuervo señor de París pasear por Las Tullerías, Les Champs-Élysées y Champ de Mars Tour Eiffel. Donde no recuerdo haberlos visto es en jesuítico Sacre Coeur, de Montmartre, pero bueno los jesuitas dejaron a Richelieu a la altura de un cura de pueblo.

Decía que Richi era un hombre rico, por lo visto esto que el ejercicio del poder engorde la bolsa no es de hoy. A fin de cuentas provenía de una familia con lustre pero sin dinero y además era el cuarto hermano de cinco, su padre muere cuando tenía cinco años. Y debió ser solo por su industria que murió como el mas rico de La Francia de su tiempo.

Dejó en herencia una parte de su fortuna y un palacio para el mantenimiento de sus gatos. Aunque es cierto, que la Guardia Suiza ejecutó la sentencia de manera inversa. Cómo se pusieron los soldados de comer lapin a le moutarde, aquellos días.

Fue enterrado en la Sorbona. Y su imagen era tan odiada, que ciento cuarenta y siete años después, su tumba fue violada, y su cadáver decapitado con motivo de los fastos revolucionarios.

Continuamos el paseo hasta el fin de las Tullerías, se presenta un dilema y es la necesidad fisiológica que llamamos aguas menores. ¿Qué hacer? ¿Está permitido mear (o más) en un rincón del jardín como dicen lo hacía la nobleza en Versalles?

¡Pues no! La sabiduría urbana y urbanizadora de los parisinos ha dispuesto un mingitorio al final del jardín en el lado próximo al sena. Hay cola, pero es bastante rápido el acceder, vemos que hay que pagar, 0,70 € ¡vaya! Ahora el espectáculo merece la pena, al acceder a la cabina uno observa a dos ciudadanos de color, pero eso si con nacionalidad francesa, hijos del imperio colonial, que entran limpian y revisan el retrete, después de cada uso. ¡Esto solo sucede en París!

La tarde transcurrirá tranquila, primero la vista a la Plaza de la Concordia, lugar de la ejecución de Luis XVI, el monolito de Luxor, y un larguísimo paseo a lo largo de Champs-Élysées hasta Arc de Triomphe, unos 4 Km si Google no mide mal.

Luego un poquito de Bus hasta Champ de Mars a los pies de la Tour Eiffel nada de subir hay cola, y nos queda un paseo hasta La Ópera, Galeries Lafayette (Haussman) para terminar cenando una pizza ¡ahora si! A las 7,30 hora de regresar en un paseo lento a nuestro hotel, llevamos -salvo el momento de la comida- casi 12 horas de pie.

Es hora de descansar y mañanaaaaa...











martes, 8 de noviembre de 2016

El Louvre


El Louvre es el antiguo castillo transformado en palacio real. Fue Carlos V llamado el sabio el que inició su uso como palacio. Catalina de Médicis mujer de Enrique II, lo reformó y Luis XIV se ausentó a Versalles.

Nos levantamos con la alegría del turista, y un cielo plomizo y centro europeo no nos amilana. Es un día de eso que rebosan tristeza, casi hasta lo depresivo. Pero París es París y una sonrisa nos acompaña hasta... Hasta el desayuno, café crem ya no se pide el café au lait de mis estudios juveniles como tampoco el comment allez-vous, reducido a un ça va bien al que se esponde con un ça va. Cosas de costumbres y modos.
El desayuno tradicional en una cafetería cercana café crem y croissant etimológicamente deriva de un “creciente” supongo que en referencia a la luna. En Barcelona durante un tiempo se pedía un cangrejo -un cranc- pero ahora ya hace tiempo que no lo oigo pedir así.
Los bares y restaurantes franceses hacen pensar que esperan clientes liliputienses, los veladores son pequeños, las sillas a juego pequeñas y bajas. Debe ser que estaban hechas a la medida de Napoleón; 1,68 m. que era un pequeño general, sobre todo si se le compara con Charles de Gaulle y su 1,96 en fin cosas de la talla que tienen poco que ver con el resto. Por ejemplo Winston Churchill medía 1,67 m. lo que le convertía en el bastón de Charles de Gaulle. Vamos que si no se apoya en Churchill no hubiese ganado la guerra.

Y a parte de servir de medida de las mesas de los cafés de París ¿para que sirve la altura de un primer ministro? Por ejemplo a Nicolas Sarkozy lo hacía alto Carla Bruni en realidad Carla Gilberta Bruni-Tedeschi señora que está para mojar pan... bueno para mojar croissant, y nos quedamos en Francia.
Y volviendo a las incomodidades francesas la segunda incomodidad es lo que aquí llamamos la dolorosa o el clavo. Que ellos piden como L'addition. Pues bien el clavo, de acero al tungsteno, debía ser fueron 10 € 3,5 el café y 1,5 el croissant. Eso de pie en la barra, sentaditos en unas sillitas de casa de muñecas (el juguete nada que ver con Ibsen) el precio era un 60% más es decir 16 €. Como tuvimos el gusto de comprobar al día siguiente. Claro que un terraza junto al Louvre y frente Comédie-Française tenía que llevar arte y teatro además de café.

El museo tiene forma de vaso. El edificio propiamente dicho es un cuadrado con patio central. Un invento romano de hacer casas que ya es clásico. A izquierda y derecha se han añadido, en fecha que ignoro, dos prolongaciones más cuatro palacios dos y dos que configuran hoy el conjunto del Louvre.
La última reforma permite acceder al museo por el subsuelo. La entrada se efectúa por la pirámide mayor. Hay un primer control de entradas y un segundo control de seguridad, anti pirate lo llaman. Lo de siempre rayos y detector de metales. Especialmente quisquillosos con las mochilas. Un Poco más allá hay un guardarropa. Paraguas y bultos al gusto, dejamos el bolso y la cámara de fotos, es mejor dedicarse a contemplar que a fotografiar. Por otra parte es raro el cuadro que no has visto ya en libros o por Internet.

Luego está la garita donde alquilan las guía de audio. Todas son consolas Nintendo. Tienen una ventaja sobre otros modelos, en la pantalla se puede localizar un plano de las distintas salas. Y la maquinita te explica como llegar. Así se puede hacer una visita a medida. Veremos lo normal, algo de antigüedades, Egipto, Grecia, Roma. El escriba sentado, La Victoria de Samotracia, cerámica y cristal. Renacimiento pintura italiana, La Mona Lisa. Algo de la revolución, periodo Napoleónico, Segundo Imperio. Joyas del tesoro real. Me llama la atención El Regente un gran diamante de 140,5 kilates 28,1 gramos que pasó por la corona de Luis XV la empuñadura de “El Corso” y en las galas y ornamentos de Eugenia de Montijo esposa de Napoleón III. Otra reina española. Creo que al final tendré que hacer una lista. Porque entre castellanas catalanas y navarras en la corona francesa hay donde elegir.

La Nintendo, explica los cuadros. Primero el título, mas tarde comienza en francés un texto leído por alguno de los responsables del centro. Con el fin de las primeras palabras que se amortecen surge la explicación en un correcto español.
Curioso el comentario, de la Coronación de Napoleón que explica las correcciones que el autor Jacques-Louis David, hizo sobre el original al parecer a petición general. Se explica que el personaje que aparece justo detrás como espectador, es Julio Cesar. No se si como dicen los franceses como dando la aprobación al gesto. O como a mi me parece en un acto de pequeña soberbia de Napoleón a fin de cuentas Cesar no llegó a emperador fue cónsul y dictator perpetuus pero lo de emperador lo tuvo que dejar a su sucesor e hijo adoptivo Augusto. Pasa después el comentario, a contarnos que su madre que aparece en el lienzo no estuvo en la ceremonia. Al parecer a la señora, no le parecía bien la coronación de Josefina que según explican no había sido capaz de darle sucesor varón.
En fin cosas de suegras y nueras. Por otra parte, el clero que me educó se empeñaba en declarar la soberbia del militarucho este, en razón al trato dispensado al Papa. Parece que Bonaparte estuvo siempre a la derecha del Papa, le dio plantón y lo ninguneó. Según el chovinista que da la explicación era una cuestión pactada. Se trataba de mantener al Papa lejos de la responsabilidad de coronarlo. Para gustos colores.
Tendría ahora que hablar de Chovin, Nicolas Chauvin que da nombre a esa estupidez llamada chauvinismo. Pero que queréis, para mi Napoleón fue un mangante autócrata y el tal Nicolás un majadero de los que aún quedan ejemplares.
Otro cuadro que he visto con nueva luz ha sido La libertad guiando al Pueblo que no se quién me vendió como la República guiando al Pueblo. Y no es cierto porque no conmemora en el periodo republicano, sino las revueltas de 1830 contra Carlos X que consintió en una revolución seguida por ciudadanos enojados de todas las clases sociales.
De lo que se demuestra que la capacidad de cabrear a todo el pueblo junto no es algo nuevo ni particular de Mariano.
Mañana más.

lunes, 13 de junio de 2016

La Gracinia Cambogia


Hoy he ido de busca por los herbolarios de la zona en que vivo.
Estaba interesado en ver las distintas presentaciones de la garcinia.
Ese milagro de las dietas de adelgazamiento.
Entre la red y las tiendas tradicionales he encontrado su buena docena de productos, todos con el mismo principio activo, HCA (ácido hidroxicítrico) contenido en la cáscara seca de la Garcinia Cambogia.

He podido constatar que el producto funciona muy bien, un farmacéutico o un bioquímico no hubieran acertado con una formulación de tan excelentes propiedades.

De la Garcinia hay suficiente literatura en la red como para que yo hable aquí de ella.
Lo que si me ha llamado la atención ha sido las nuevas tiendas de heboristería. Muchas de ellas son franquicias montadas para la venta de elaboraciones de un solo laboratorio.
Parece que aquello del pastor, o del payés experto; que cogía las hierbas silvestres del monte, en su punto y sazón. Algunas siempre bajo el influjo de la luna llena y nunca en noche sin luna, parece que pasó a la historia.
Hoy los cestos de hierba seca que solo un experto identificaba, y que manos sabias mezclaban para hacer infusiones o tinturas está pasado de moda.
Las tiendas también ofrecen cosmética natural, flores de bach, terapia reiki, medicina ayurvédica, tibetana, o china. Relajación y cultura. Vamos que entra uno a por un poco de cáscara sagrada, por aquello de limpiar el colon, y si se descuida sala con un billete para un viaje a Nepal.
¡No lo creéis? No hay que más que preguntarle a oráculo Google y veréis los resultados.
Los buscadores se han hecho la herramienta de venta mas versátil. Tanto si buscas regaliz como mojama de canguro el amigo Go te lleva allá donde se encuentre.
Por cierto sabías que en Catalunya hay un restaurante que sirve huevos fritos de avestruz, con... bueno chorizo aquí también nos sobra.
Por cierto que en una de las tiendas “hi havia un per on” negroide y brasileño que hacía dudar al mas recto de los heterosexuales. Abundoso en todo, y con un candongo...
Y para poco más dio la escapada matutina, quemar unas calorías, contar sin candonguear que para ciertas venturas mejor dejarlas pasar...

domingo, 17 de enero de 2016

Los hijos de Zu o la encuesta de Facebook

Dibujo de Nomdenoia en Facebook
Los hijos de Zu me asaltan otra vez con la tentación de una encuesta. Quieren mejorar mi experiencia en feisbu. Burda demagogia lo que quieren es sacar más partido comercial al trasiego de opiniones y chuminadas 90% de chuminadas que circulan por su red. No se dan cuenta que yo no tengo ningún interés en aumentar el número de amigos, y esto por dos razones.

La primera porque lo que aquí ofrecen es una amistad de sucedáneo es decir como el Noescafé, soluble al instante. La segunda razón es que tampoco estoy interesado en conocer páginas y páginas, que me bastan y sobran con media docena.
Que mi vida es un desarrollo un crecimiento en espiral y que tampoco me interesa de manera continuada que me recuerden hechos de hace un año o dos...
Pero cuando se tiene la estulticia, la avariciosa estulticia, de rellenar las horas de baja afluencia con cosas que los asistentes publicaron ayer o antes de ayer, están destrozando la razón de ser del invento. Si yo me conecto, es por que deseo saber, que sucede ¡-que les sucede-! a un grupo de personas con las que me relaciono, no para que una máquina me cuente lo que les pasaba por el magín hace 18 o 20 horas si no es lo que decían hace un mes.

En fin el sistema necesita que yo tenga una determinada masa crítica de intercambio de chuminadas y que en ese intercambio pueda colarse un volumen de publicidad o de páginas “recomendadas” que son las que les dan de comer.

Lo que sucede es que al final lo no buscado lo no pedido tiene mayor masa que lo que corresponde a información deseada y terminaré por no reconocerme y darme de baja.
Pero bueno, este es el triste sino, de los sistemas de la red la caducidad la fugacidad.
Y si además las páginas web que visito tienen en su composición boyas o marcadores que le preguntan a mi navegador si estoy conectado a feisbu para luego publicar en el lateral de la página anuncios relativos a mis buscas en distintos motores Google por ejemplo, resulta que la red termina siendo un palacio de los espejos, ya saben, una de esas atracciones de feria, en las cuales, el visitante va percibiendo una imagen deformada de sí mismo hasta que pasado un rato huye hacia la realidad mas estable huye hacia su real irrealidad, porque ya no es un palacio de espejos lo que percibe, es una pura diarrea mental mas propia de una ingesta de alucinógenos que de lo que su cerebro considera realidad.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Steve Jobs y Don Nicanor


Para reflexionar.
Ayer vi por TV una ficción biográfica de la vida de Steve Jobs. Digo ficción, porque según me cuentan hoy, no todos los logros que se le atribuyen son propios. En realidad en algunos casos se limitó a unir ideas de otras compañías.
Y subrayo compañías, porque sus logros que se presentan como personales no lo eran tanto.
Yo que siempre he sido “un zurdo de derechas” sigo analizando la sociedad que produce fenómenos como Jobs, y su contexto.
Mis amigos de Podemos o los de -la cosa en común- por no hablar de los del CUP procuran dar una imagen de anti, sistema, capital, iglesia, estado, y se equivocan. Porque ser anti requiere crear una sociedad de la nada o lo que sería peor romper la sociedad -por quebrarle el esqueleto y los tendones-.

Yo no estoy de acuerdo con la sociedad Capitalista, Pero tampoco lo estoy con una sociedad empresarial, porque hay veces, pocas, en que empresa no es capital financiero.

Mi amigo el zurdo zurdo, pide que me explique y lo hago:
Una sociedad con predominancia capitalista sería aquella en que la felicidad de un ciudadano y su autosatisfacción es llevar en la muñeca un reloj de 18.000 € o más.
Lo explico un reloj suizo ensamblado a mano, o un turismo de idéntica factura.
Porque lo que representa es la cantidad de sumisos que han colaborado en el nacimiento de esa pieza y que bien mirado no es otra cosa que un reloj y un turismo.
Algo de lo que se puede encontrar equivalencia, por mucho menos dinero. Pero eso si uno no puede ufanarse de llevar en la muñeca un Rolex o conducir un... y haber pagado diez veces más por él de lo que es razonable.
De allí la irracionalidad de la escudería de Pujol Jr. porque lo único que dice es la cantidad de siervos que ha empleado para disfrutar de esto.
Eso es el capital, y si es malo, los productos de Jobs no están tan lejos, porque en la sociedad industrial y tecnológica, el mismo ciudadano feliz es que que lleva en el bolsillo un móvil siseñor/mandeusted; que también se caracteriza por haber pagado por ello, diez veces más de lo razonable. Y lo que es peor, si el reloj o el coche modifican las pautas conductuales del propietario. Terminando este por ser el siervo del gadget. Voy a... no llevo el coche o el reloj caro.

Es más terrible la sumisión que impone el juguete de Steve Jobs, que obliga al propietario a mantenerse unido a determinadas redes sociales, a jugar a juegos y depender de una recarga de batería para ser alguien.
Si el premio del capital es un reloj de oro, algo con lo que se pagaban las bodas de oro en la empresa, como regalo al ego. El juguete tecno es una prótesis de un hombre preso, herramienta y jaula al mismo tiempo.
 
Y ahora amigo zurdo zurdo, para ilusionar a la sociedad debéis inventar vuestro gadget. Aunque solo sea un Don Nicanor tocando el tambor. Y en hablando de nicanores yo me quedo con los de El Boñar eso son nicanores y que viva León.

jueves, 24 de diciembre de 2015

La tercera noche y la última...



Solo somos cuatro viajeros en la parada del autobús. Excepto uno, todos mayores, y aun este debe pasar la cincuentena.
Se reconocen; me parece que se reconocen con gestos discretos.
Llega el autobús y subimos, dentro hay un par de jóvenes que parecen regresar a casa después del trabajo, llevan el buzo puesto con un nombre serigrafíado en la espalda. Ellos bajan dos paradas más tarde y sube en su lugar el que parece ser un miembro de la cofradía, no se que tiene en común con el resto, conmigo, pero hay algo que lo hace socio parroquia.

Nos mira a todos de hito en hito, cruza la mirada con el hombre calvo que se siente frente a mi y dice:

¡Buenas Fiestas y salud!



Al que está enfrente, el saludo le sienta como una cornada y contesta:

Una mierda salud, una jodida mierda. ¿Para que quiero salud para gozar mi miseria?

Es un gesto hostil y sin embargo nadie reacciona.

El recién llegado, a pesar de la mala acogida de sus palabras saluda a a cada uno.

Luego comenta algo que no entiendo, me mira y pregunta:

¿Donde vas a pasar la nochebuena? Yo en el hotel Alfa, y tu no muy lejos.

Más tarde mientras me entregaban el juego de sábanas, me enteré de la historia, el que permanecía sentado frente a mi en el bus, era Ricardo, un día fue un bien-estante, profesional, pequeño empresario. En pocos meses, la crisis se cebó en su negocio, perdió a su mujer, en brazos de un cáncer galopante, y como las desgracias nunca llegan solas, por un aval dado a su hijo perdió vivienda y negocio.

Sabes, me contaba mi confidente, aún no se ha hecho a la idea, el resto valoramos la salud como el ultimo reducto del bienestar, pero el piensa, que la salud solo es conciencia para percibir las desgracias...

Pero hay que bregar con la vida, vida que como en el Alquimista de Borges termina así:
           Y mientras cree tocar enardecido 
          el oro aquel que matará la Muerte,
Dios, que sabe de alquimia, lo convierte
en polvo, en nadie, en nada y en olvido.

Pero ya se le pesará... ya le pasará, esto me decía Luis un “amigo del hotel Alfa” así llamamos a la residencia que los servicios sociales del ayuntamiento tienen abierta para nosotros, los sin-techo.

¡Feliz Noche!

Noche buena 2º




Es la noche también; la buena, y un convoy jadea en la llanura, el humo queda atrás y el tren rompe la noche y su silencio. Mas en la distancia, solo parece un cometa lento con su larga cola de humo azul negro.
También es noche de paz, allá en le fondo de un vagón de tercera. Alguien canta, un noche de paz desgarrado; un clochard, dos fulanas, el revisor y un guardia.
Los imagino con disfraz de pastores y camino de Belén, ¿qué podrán llevar? Al hijo del hombre que está en el portal.
¿Qué le llevas tu María Ramoneta? Que vendes tu cuerpo por algo de pan y tu Magdalena que vendes tu carne para comprar paz.
Y un clochard discreto, que de su cantimplora trasiega balarrasa, cazalla aguardiente y tal vez café, ¿qué podrá llevar?

Y dos funcionarios un un interventor, el poli de trenes y un trashumante como yo; que paz ni sosiego al niño pequeño le podemos dar.
La máquina ulula, y el humo es un velo, y la larga cola de un traje nupcial. Dos putas un guardia, un hampón malevo, un sin casi sin casa y un revisor seguro venal.
Allá en sus inicios, barragana o tal vez manceba, del rico del pueblo, va la Magdalena buscando un portal.
Portal, un quicio, un ventano de casa robada, en que se penetra se sale se entra se entra y se sale sin mirar atrás.
Noche de paz noche de amor claro sol brilla ya... y los vagones candonguean la vía con un balanceo, como en la vida, la locomotora su velocidad