sábado, 30 de marzo de 2013

La verga del señor...

Tenía un colaborador al que llamaba cariñosamente mamporrero.
Le solía pagar con pequeñas concesiones administrativas, dádivas del poder.
A cambio él le llevaba a las “secretarias” a sus citas.
Desde el primer braguetazo, dado en tiempos del caudillo, siempre se había considerado una verga privilegiada.

© Dario

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