jueves, 27 de noviembre de 2014

Pla, la censura y los titiriteros


Paso por la librería de La Fuente, pregunto por el libro de Pla y lo tienen lo compro. Ya no solo será Amalia Roig la que lo tennga. Aprovecho para echarle un vistazo, un desayuno en el bar del... si ese.
Tomaré un bocata de falso lomo. Ya sabéis, esa cosa que ponen en la mayoría de los bares, como lomo de cerdo, pero que no es tal y que solo un ojo experto puede percibir.

Pla me adsorbe desde las primeras lineas. Casi pierdo el ayuno por leerlo. El bocata se ha quedado frio y con el queso gomoso, un paladar delicado como el mío solo lo puede soportar concentrado en una lectura interesante. Hasta soy capaz de confundir un Syrah con un Prieto picudo. Como si no hubiera diferencia.

Mas tarde bajo al mercado, todos comentan las hazañas del Pequeño Nicolás sobre todo aquella en que demostró saber el precio final de una empresa del selectivo en venta.
Así que está claro que había información privilegiada, que es normal que esto se sepa en determinados círculos pero que es ilegal y delito que alguien use esa información para lucrarse. Bueno esa es la forma, el fondo es muy otro Kostolany mantenía reuniones al mas alto nivel para sus especulaciones.
Ahora llega la pregunta del millón como creerse que cuando un alto cargo da una información restringida no pide que se le compren a nombre ficticio algunas acciones de ese valor.

La consecuencia es que a los políticos por puro afán se es ha visto la tramoya el truco. Mariano Arturo solo son un par de titiriteros a los que se les ven los hilos de los muñecos. Dos ventrílocuos nunca mejor dicho que hablan por unos vientres enormes e insaciables.
El médico retirado que está presente dice:
Esto ya no es una enfermedad es una septicemia que solo terminará con la muerte del sistema. Me da igual que el que le de el descabello se llame Pablo Iglesias que el Niño Nicolás hay que armarse de valor convocar una huelga general y lanzarse a las barricadas hasta que terminemos con ellos.

Bueno El médico ha sido toda la vida de CIU. De los del seny y la negociación casi asusta oírlo.
Decididamente me vuelvo con Pla, con la censura franquista de los 50 60 porque resulta que los intelectuales de la época decían cosas mas serias con la censura, que los periódicos de hoy con la libertad de prensa.
A propósito hay libertad de prensa porque así diputás de CIU pueden decir tonterías. Que pena, un poco de censura les obligaría a decir cosas con enjundia.
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