viernes, 7 de octubre de 2011

Mi casa

Yo ya se buscar el retiro de mi mar interior.

Navego junto las costas antaño procelosas

donde ideas sediciosas huyeron de razón.

¿Como llegué a esta tierra? a fe que lo ignoro.

Huía de la urbe, del mundo y de sus prisas

y encontré en mi alma esta paz conventual.

Es un claustro de espejos bruñidos en penumbra

donde la imagen de otros en tumba de Academo

y platónicos boscajes yo pude transformar.

Así es mi yo y mi centro la casa donde vivo

perdona si por prisa no te invito a entrar

pero a ti que te llegas a estos arrabales

si ves la puerta abierta no dudes en entrar. 

Darío

miércoles, 5 de octubre de 2011

Un Alba

Un alba otoñal y fría, una brisa que alcanza el mar sobre los tejados de las casas. Porque allá en el horizonte, veo el mar como una masa parda. Como algo enorme, que todo atrapa, como tu mujer que con voz de sirena me llamas. Como un mar ancestral, origen de vida, como un mar entre tormenta y calma.

Darío

lunes, 3 de octubre de 2011

La Luna Eolo el viento una paja

Luna viste enaguas de tul, en bruma creadas.

Eolo malevo le sopla en las nalgas, para desnudarla.

Luna enfadada, el soplo y a Eolo, torea esquiva y a tierra lo manda.

Al viento y a Eolo que sobre las aguas y contra las rocas y en la madrugada

rompe en onanismo chorros de encajes de espuma y de randas.

Y viste fugaz las escarpaduras, la costa y la playa.

Darío

domingo, 2 de octubre de 2011

La Calle

 

Empedrada, de basalto bruñido por el tiempo, que tiene al contraluz brillos de plata.

Carros caballos, carricoches diligencias y tartanas, hicieron sonar cascos y ruedas con el duro traqueteo de su marcha.

 

Todo era así, tracción a sangre, los correos las bodas, los abastos y los muertos. Todo pagaba el tributo sonoro en la calzada. Ya sea pasacalle o zarabanda para marcar los hitos y las fechas. Los recuerdos del pueblo las batallas. 

Ya no hay calles como aquellas, en basalto soladas, que lo mismo vieron pasar al Cesar victorioso que al caudillo caído en la batalla camino del cadalso, camino de la nada.

No ya no hay calles de pueblo entrañables, hermanas del ayer y de la historia.

Ahora son de asfalto y dicen que llevan al mañana.

Darío

 

viernes, 30 de septiembre de 2011

Me cuesta

Me cuesta comprenderte cuando sueñas

un futuro de rosas para ambos.

Añil es el color que yo barrunto

cuando veo lo negro del pasado.

Me cuesta comprenderte cuando amas

con la pureza del lirio y del nardo

imaginas caricias arrumacos

entre flores de un jardín extraño

Me dueles tu en fin en mis espinas

me duele un amor no consumado

en el sueño de un amor amado

Sueño de amor siempre esquivo

soñado no querido deseado

sueño quimera, imposible loco.

Pero amado


 

Darío.