martes, 8 de diciembre de 2015

Arlekines


Es carnaval, vestido de arlequín salgo a la rúa. Me espera Colombina con labios de carmín
ojeras de antimonio, fidelidad perruna.
Colombina y yo y su recíproco, amantes de comedia. Paseando por la rúa me veo feo reflejado en la luna de la paquetería. Colombina se ve, se ve a su vez en un viejo cristal peluquería. Y miro con detalle la calle, y veo otra vez la luna y su reflejo. A la derecha Ella y yo a la izquierda yo y ella. Gloriosa simetría, pero ni ella es yo ni yo soy ella ni el fulano que a su brazo cuelga, tiene el menor parecido con mi presencia.
Mira le digo al tío del espejo tu no eres yo pero sales con ella, romperé el cristal te retaré a duelo y de un gañivetazo te tiro muerto.
Y entro en el cristal y el mequetrefe toma las de Villadiego. Lo agarro por el frac le tiro el antifaz y su rostro no veo. Nada hay detrás de la careta, y preocupado me quito mi antifaz y puedo comprobar que mi rostro también se ha fugado.
Es carnaval, vestido de arlequín voy por la rúa, pero sin antifaz porque mi cara está al otro lado de la luna.
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