martes, 25 de marzo de 2014

Caldillo de Perro



Iniciaba ayer una serie repaso por lo que podemos llamar la cocina del pobre. He leído el libro de parecido título, del que es autora Emilia González Sevilla y hay que reconocer que es una obra erudita sobre las diferentes formas de calmar la gazuza. Me ha gustado encontrar en el recetario el caldillo de perro, que no se debe confundir con la sopa de perro coreana. Entre otras cosas porque el sabroso plato propio de El Puerto de Santa María se debe llamar así a parte de por el aspecto por la especial guasa que tienen los gaditanos y que esconde bajo ese nombre un ancestral racismo (algunos historiadores suponen que en realidad el nombre era caldillo de perro moro) por la prohibición coránica de comer cerdo. Por otra parte, la presencia en el caldillo de naranja amarga si sea tal vez una pista para vincularlo con la cocina oriental.
Aunque si escuchas de un gaditano, portuense o no, que te va a invitar a un besugo a la puerca será mejor que aceptes para no perderte una buena comida. Nada que ver entre humor murga y excelente mar con una sopa de perro coreana que si lleva entre sus ingredientes el perro.
Pero bueno no era ese el motivo de empezar a escribir hoy yo quería traer a este espacio un apaño de paupérrima cocina. Que son la migas chistorra y pan rallado.
La operativa es simple, freír la chistorra y en la grasa que deja, aceite pimentón y grasa de cerdo sofreír levemente una cuchara grande de pan rallado. Cuando este toma color añadir una tacita de agua para que engorde el pan y ya está hecho.
En realidad estamos imitando un fondo rubio (pan rallado y mantequilla) que se puede usar para espesar salsas o hacer una salsa española. Pero eso, eso es otra historia buen provecho con este plato cuyos componentes no llegan a valer 30 cents de euro.       

lunes, 24 de marzo de 2014

Cocinillas



Pues nada que como los tiempos están como están y las cosas son como son voy  comenzar una sección de cocina.
Tengo en mis manos un libro de Emilia González Sevilla titulado El Fogón del Pobre. Porque no hacer unas recetas de esas que casi están olvidadas y sin embargo.
Porque lo que es insultar al estómago y a la tradición para eso nos pintamos solos.
Por ejemplo he estado varias veces en Vic donde tuve la fortuna de recibir un salchichón artesano que no olvidaré mientas viva. Era la tal pieza una taracea de magros con algo de tocino  de una dureza poco común, por lo lustroso y tono se diría ébano por lo duro palosanto.
No recuerdo si fui capaz de hincarle el diente o si por un casual lo doné al museo diocesano de la ciudad como supuesta parte de una de la momias que allí guardan.
Pero eso no fue todo cuando años después volví durante una semana de la escudella tuve el honor de catar en un puesto del mercado un vasito irrepetible del preciado tesoro catalán. Contaba con sus albondiguillas -pilotas-  y un sabroso aguachirle en el que había habido alguna vez un poco de pasta. Tenía la firma del grupo Carulla en lo industrial, y de algún aprendiz de brujo en la confección del engendro ¡Con lo fácil que es usar el Avecrem! En fin lo siento son cosas de la gastronomía que no entiendo.
Porque si es loable y hasta digna de envidia esa excelencia gastronómica del pan con tomate; seguramente nacido para aprovechar un tomate pocho y un pan seco. No lo es tanto la manía de colocarlo todo con el dicho complemento. Porque lo que se hace es desvirtuar la esencia de lo que monta sobre se pan. Por ejemplo no hay forma más segura de destrozar un jamón ibérico que ponerlo a caballo sobre ese garañón de la cocina que es el pan con tomate.
Pues bien los de Vic con el mismo criterio no solo deben destrozar su salchichón también hicieron naufragar las pelotillas de la escudella.
Y para demostrar que la excelencia no está reñida con el precio ni con la inventiva mesurada os invito a buscar una lata de Foïe Gras en Lidl la hay mu dignas por menos de cinco euros y cortar una lochas sobre un plato de lentejas viudas y tibias. Placer de dioses afirmo.    

domingo, 23 de marzo de 2014

Sueños

Hoy como cada treintaiuno y de abril, el día que definitivamente la perdió Jhon comería albóndigas. Era una tradición, recordaba como ella controlaba los ingredientes, la carne, el pan, la leche, el ajo, el huevo... un ramito de perejil.

Su mezcla era un rito, y la confección de las bolitas toda una artesanía. Pero hoy sería distinto si, si distinto nada de carne, hoy serían albóndigas de boquerón con sepia el mismo huevo la leche, y el pan en vez de ajo una mezcla de pimentón y ajo. El pimentón se dijo, se pone en el pulpo ¿porqué no ponerlo en la sepia?

Y para la salsa usaría la tinta, eso es albóndigas de boquerón a la marea negra.

Primero pasó por la sartén los trocitos de sepia, comparados con el pescado necesitaban más tiempo. Por otra parte era Semana Santa y que menos que dejar al menos este año la carne en la nevera.

Decidió añadir a la salsa una pequeña dosis de nuez moscada, con la esperanza de su acción fuese afrodisiaca.

Tal vez fue ella la culpable, recordaba vagamente haber tirado el frasco y respirado el polvo de la Myristica fragrans y tal vez eso fue causa de sus alucinaciones.

Entonces se contempló en la cocina, era treintaiuno de abril Jueves Santo y la cocina brillaba de un modo extraño.
Entonces la vio sentada en su sillita de enea, no más alta que un jeme, allí estaba ella, había vuelto otra vez. Sus alitas plegadas parecían un tutú... O tal vez no se había ido nunca.

La vida piadosa...




El mundo colapsará,le romperemos el orto, todo por la ambición de no poco. Pero la vida es alguna vez humana. Mira que bien trata a Suarez, con que piedad, después de perder el gobierno a su mujer y a su hija. La vida, piadosa, le da el premio del olvido, ya no conoce ni a sus enemigos y estos, sabiendo que ya no guarda secretos peligrosos para ellos le dejan extinguirse en paz. Seguro que la daga de Bruto irá a su funeral...

sábado, 22 de marzo de 2014

Urbi et Orbe idem eadem idem. Esencia de un ser batueco.



Paseo por la urbe, cada día más cosmopolita, más vulgar.  Barcelona y su estadio de oro, hay que recordar que el alquiler de oro solo se da en Puerta del Ángel. Poco a poco las ciudades se diluyen y un grupo de estúpidos llamados turistas, repiten gestos y exclamaciones en los cuatro puntos del planeta. Pocas son las diferencias, usted puede comprar el Mismo Louis Vuitton en cualquier capital europea o americana. Lo mismo que cualquier Chanel o Carolina Herrera.
Es más con la misma cara de tonto con que los antillanos recibían de Colón, la pacotilla por la que dejaron su cultura y su lengua, usted puede comprar majaderías Swarovski en medio planeta. Al Paseo de Gracia le quita usted sus edificios singulares y todo es una repetición monocroma de gestos, plagio y aburrimiento. Hablando de plagio se pueden ver ciudadanos chinos que como los espías de Hitler antes d la guerra retratan a su mujeres y compañeras delante de los establecimientos, como entonces lo hicieron en los puentes y pasos estratégicos. Hoy era Pronovias el que recibía la atención de unos "turistas" de mirada oblicua que se llevaban con fruición un recuerdo de las tienda con eso si muy centrado el traje de novia que exhibían en el escaparate. Es curioso hoy ningún militar iría a hacer fotos de un punto estratégico eso lo resuelven los drones y satélites. De la misma forma que la colección de Pronovias se ve en internet. Supongo que el espionaje artesanal está indicado en aquellos países tercermundistas, en que la red o tiene poca expansión o mucha censura.
Por lo demás parece que en el consistorio mueven el culo por salvar aquellos negocios a los que la ley Boyer en su veinte aniversario pone en peligro de extinción. ¿Cuántos Ayuntamientos ha tenido Barcelona en estos dos decenios?  Y ha tenido que ser cuando la amenaza es real cuando se plantean hacer algo. ¡Señor señor! Que incuria.
Por lo demás sacarino el botones ese alcalde cuya ufanía es pensar que tiene unas arcas en superávit, y hacer de todos los barceloneses botones de hotel al servicio de los turistas y hosteleros. Ignora porque es tan ignorante como todos sus colegas que la misión de un alcalde de un político es tener una ciudad de ciudadanos satisfechos. Su éxito se mide por el nivel de vida por el contento, y en eso este consistorio zopenco tiene suspenso. Han niños desnutridos mayores en pobreza energética y casos peores. Pero eso si las arcas llenas ¿Verdad que alguna vez  alguien acabará esto?
En fin para poco más da la mañana, los diez pianos del María Canals en el paseo, yo no los he visto todos, pueden ser la única nota diferencial, personal de Barcelona el resto pacotilla políticos de feria charlatanes no estadistas y alguno de ellos descuidero.