sábado, 28 de abril de 2018

Mas Arcos Mas Piedra.

La arquitectura románica es en realidad un invento del siglo XIX.

Murillo de Gállego.
 Corresponde a una clasificación basada en el aspecto común, que tenían las construcciones agrupadas por la visión que de ellas tenía Charles de Gerville, historiador, naturalista y arqueólogo francés (1769 1853).

El término románico ya existía con el significado del nacimiento y desarrollo de las lenguas derivadas del latín. Al parecer Gerville, lo utilizó por primera vez en 1818 en una carta dirigida Arcisse de Caumont. Siendo este quien lo difundió en su obra Ensayo sobre la arquitectura medieval, particularmente en Normandía (1824).
Por lo tanto; al decir románico, de edificios románicos no estamos hablando de una escuela de un academicismo.

Hablamos, de unas construcciones, en su mayoría religiosas, que usan unas soluciones arquitectónicas de origen romano, y con planteamientos peculiares, regionales. Hay un románico normando, como existe un arte toscano o un toscano catalán. Hay soluciones estéticas a la jaquesa
 
Con perfiles muy particulares, “el románico” se extiende por toda la geografía medieval. Sin una unidad estilística total. Durante un amplio espectro de fechas. Y con imitaciones, o escuelas nacidas de una identidad teológico-religiosa como Cluny.
Dentro de este enorme catálogo hay una antología, una serie de chefs-d'œuvre que lo son por su factura delicada o por el uso que tuvieron. Obras maestras en traducción literal pero que deberíamos calificar como obras de maestros.
Porque es la maestría de sus constructores lo que las señala, el hallazgo de procedimientos y la mejora sucesiva de los ellos permite sobrepasar la escuela, el concepto de arte. y por encima de todo ello el cambio. El paso de lo románico a lo gótico. De un refugio para el intimismo y el retiro, a un edificio donde la luz y la piedra nos lleva a otro éxtasis. A otro forma de ver del mismo credo.

Y hablando de creer, tal vez el románico mas antiguo sea el nacido junto al retiro rupestre de algún anacoreta. Cuando en el año 529 San Benito de Nursia fundó el Monasterio de Montecassino comienza la historia de las ordenes religiosas. Han pasado escasos 100 años de la muerte de San Agustín en el 430 d. JC. Al primero hay que atribuirle una cristinación de la filosofía griega, y la primera regla para la vida en común (Tegaste). Debemos pensar que a imitación de Agustín los monjes tenían una actividad intelectual.
Será con Benito de Nursia, que empezaremos a intuir que el concepto de autarquía que quiere para sus fundaciones obliga al monje, cada cual según su capacidad a laborar la tierra y construir la casa. Es curioso señalar que San Benito es el patrón de los Arquitectos Italianos, aunque desconozco desde que fecha.
Lo cierto es que Montecassino está vinculado con Los Lombardos, con su historia y su cultura. Aquel pueblo, que da nombre a una de las formas arquitectónicas románicas, el estilo lombardo.
Pero es hora de dejar correr la imaginación, porque imaginar no será científico pero toda ciencia comienza cuando alguien se dice aquello de : ¡Qué curioso porqué o como funciona así?
Ya sabemos que el templo romano, como la ciudad, se diseña en el suelo. No hay pergaminos ni mapas, como mucho una caja con arena, y el suelo el frio y duro suelo que soportará el edificio, el templo.
Tendremos un Cardo Maximo y el Decumanus Maximo. El eje de la nave central será el decumanus con su orientación oeste este. El transepto la nave que representa el brazo corto en una iglesia de cruz latina se alinea con el Cardo Maximo orientado norte sur.
Algunas iglesias primitivas, y bastantes claustros posteriores no son rectángulos regulares, en las primeras las hay de forma irregular, intencionadamente o no pueden seguir una linea geológica, una tectónica mas cómoda y mas segura para soportar el peso de la edificación, o simplemente el arqui-tectón se equivoco a la hora de trazar las paredes.
Decía que son muchos los claustros que no son geográficamente cuadrados. No pondré ejemplos, si citare sin embargo varios ejemplos de iglesia que mantienen una discordancia severa con lo que debería ser geométrico.
Por ejemplo San Feliu de Beuda que aunque fue renovada en el siglo XII su edificación a base de sillarejo nos hace pensar en un privitivismo de medios y recursos serio. Santa María de Montbuí también en forma de vaso. Y tal vez, la mas intencionada de las distorsiones la iglesia octogonal irregular de Santa María de Eunate.
Santa Cecilia de Montserrat y San Sebastián de Montmajor entre los ejemplos en que la irregularidad se halla en el frontispicio de las mismas.

Irregulares y antiguas lombardas o cistercienses detrás de toda construcción románica se halla la razón y esta en sus dos acepciones. La razón como emblema del razonamiento y la razón como cociente razón matemática razón áurea... Pitágoras y Tales.

Y llegado este punto comprendo que para hablar con propiedad del románico hay que hacerlo buscando las raíces de su ser en lo más profundo de la historia.
Pero como no es mi deseo (ni me creo capacitado) hacer una tesis doctoral sobre piedras y canteros pondré mi vista y os haré mirar sobre aspectos lejanos de la matemática que subyacen en el arte de hacer iglesias en la montea y los canteros.

Sea para la planificación de un ábside, o dibujar en el suelo a tamaño natural un arco de medio punto partimos de la división de un semicírculo en partes iguales.
El diámetro dividido en N partes nos permite inscribir en el circulo un polígono de N lados.


Si recordamos el teorema de Tales. Aquel que habla de la proporcionalidad de segmentos en dos lineas que se cortan, vemos como es fácil dividir el diámetro de un circulo cualquiera en partes iguales. Algo que nos permite inscribir un polígono regular en un círculo. Ya tenemos el plano de un ábside o las dovelas necesarias para hacer un arco. Aunque en este último caso, la clave, y los ángulos de cada dovela serán ligeramente distintos. Ahora, os invito a mirar los arcos de medio punto con ojos de geómetra, literal y etimológicamente del griego geos tierra metros medida γεωμετρία geometría.
El templo es fruto de una medida geométrica, una medida de la tierra. El templo está orientado, literalmente mirando a oriente o al sol naciente. Muchas veces es un calendario solar, en una reproducción del cosmos, donde determinados días del año el sol...

Pero ya vale, es el momento de callar dejar que hable la piedra, es el momento de dejaros pensar, o de dejaros pensativos...

Hay arcos y arcos, solo son piedra dovelas que cubren medio círculo. Si observas notarás que las dovelas siempre son impares. Es más lo común es que se cuenten en número primo. Siete once trece... Todo esto comenzó con una visita a San Gil de Luna. Recuerdo que os debo la reseña. Perooo San Gil es uno de los llamados santos que ayudan. Santos que son trece o catorce, aunque algunos precisamente aquellos a los que El Temple rendía culto no existieron jamás.


domingo, 15 de abril de 2018

El hombre y la piedra o de Protágoras a Vitrubio


El Hombre y la Piedra.

No sabríamos precisar cuando, pero debieron ser en los albores de la hominización cuando algunos de los primeros homo comenzaron a apilar piedras y ramas para construir sus nidos, sus poblados.
Cientos de años después el hombre comienza a construir en piedra, primero son megalitos, galerías y círculos astronómicos. Stonehenge, la alineación de Las Pirámides de Giza o los templos de las culturas precolombinas.
Todas esas obras; representan una observación del cosmos, del cielo el sol la luna. En definitiva son una celosía, un enrejado cartesiano sobre el cual el hombre observa el universo.
Se trata de medir, acotar para comprender. Pero también hay una proyección del hombre en el cielo. Porque el hombre ve desde su óptica, desde insignificante tamaño el universo.
Asociado a la producción de ingenios, el hombre desarrolla la medida, y junto a la medida el número.
El dedo, la mano, el palmo, el codo, la braza, el pie, el paso. Y junto al número la milla, la legua, la vara...
En resumen una Babel de medidas, un sistema para cada cultura y aun dentro de una cultura un juego de medidas para cada pueblo.

Y la evolución sigue, ya no hablamos de cromañón y neandertal, hablamos del sapiens sapiens (el hombre que sabe que sabe) y en este grupo el homo tecnológico.
En resumen, nuestra especie observa, proyecta su cuerpo y mide, alcanza la geometría y construye. Simplificando mucho de las construcciones megalíticas a Egipto, (el tamaño) de Egipto a Grecia (la estética y la proporción) y finalmente Roma tamaño estética proporción e ingeniería. Eficacia y eficiencia en la construcción (eficacia resultados eficiencia movilización de recursos)
La caída de Roma significa una pérdida de eficiencia eficacia y técnica. La larga noche de la edad media, desde la alta edad media que comprende desde el 476 hasta el año 1000 y la baja y desde el año 1000 1100 según autores hasta 1400 el renacimiento.

En lo social y lo político son tiempos de cambios y de consolidación de reinos. En el arte la arquitectura, que según muchos estudiosos o es arte sino ciencia, participa de las bellas artes porque tanto el templo como el edificio civil son soporte para la pintura la escultura y hasta la música. Y Arte o no la arquitectura desarrolla dos estilos Románico y Gótico que son dos claros exponentes del arte, estilos que deben estar mas cercanos de lo que parece.
Los estudios que he abordado, a lo largo del desarrollo de mi afición a ver piedras, siempre me han parecido parciales. El edificio siempre tiene un fin, y es este el que configura su aspecto. La obra siempre tiene unos imperativos unas circunstancias temporales y materiales. Exige mano de obra materiales y conocimientos sin contar las creencias que se reflejan en ellos.
Por eso volviendo al principio, estamos en una época donde el factor humanización, cobra cada día mas importancia. Es para el hombre y por el hombre por lo que se construye.
Y el primer capítulo será ver las medidas del hombre sobre el templo, sobre la arquitectura.
El primer resumen de proporciones de estética para la arquitectura nos lo brinda Vitrubio (80 a. JC a 15 a. JC) durante todo la edad media fueron conocidas y conservadas sus obras. En distintas abadías y monasterios aunque no se volvió a tomar conciencia de su importancia hasta el renacimiento. Aprovecho el dibujo de El Hombre de Vitrubio de Leonardo de Vinci para dibujar sobre el algunas medidas. Hay veces que la mente te hace imaginar relaciones equívocas. Con la inexactitud de las medidas de una vara un triangulo rectángulo de una vara de lado tendría una hipotenusa cercana o equivalente a la medida de una Ana. Y si el triangulo formado por la cadera y la punta de los dedos fuese rectángulo, la diagonal o hipotenusa tendría la longitud de una braza, saliendo de la precisión del sistema métrico decimal, seguramente estamos ante un sistema que proyecta al hombre sobre el edificio.
Podemos estar ante otra explicación de aquella frase de Protágoras:
El hombre es la medida de todas las cosas
Es decir el hombre se proyecta sobre el universo y entiende y mide según su ser.

martes, 6 de marzo de 2018

Cosas de ayer y de siempre.




Ayer vi una peli de esas de serial. La continuidad de aquellos hombres de Harrelson, los S.W.A.T. Pues bien, los malos de turno ayer eran los soberanistas, que querían envenenar con cianuro... pero había algo más y ese Mas era el discurso sobre las leyes americanas y la supuesta emancipación de la ley por parte de los soberanistas.
¡Ay Dios! Mira que si Puigmoncito hubiese sido tan listo. Porque el serial de ayer en AXN también trataba en tono menor de incrementar el número de policías hembra en el S.W.A.T. Como puede verse el trasfondo tiene actualidad total.
Y ahora me surge una duda, los guionistas de esta división de Sony buscan esa coincidencia o para vender sus “pisodios” o por el contrario la multinacional es un brazo armado de la Trilateral, los iluminati cualquier otra sectamafia que vela por nosotros.
A saber, pero yo empiezo a no sentirme tranquilo. Es como si alguien quisiera poner orden en las bandadas de estorninos o en la aleatoriedad de los movimientos de un banco de sardinas... Seguro que a algún cerebro, se le ha pasado por el cacumen extrapolar la belleza aleatoria de un cardumen o cáfila. Por eso la coreografía de las manifestaciones del Procés, esa cosa de esbart dansaire melodiós i casolà que tienen las cosas de los sucesores de CIU y pa tomàquet.

Por la tarde, pasaba por una librería, y vi un ejemplar del Procès (naturalmente de Kafka y en catalán). El librero tuvo la humorada de dejar una nota junto al libro avisando de que era la obra póstuma e inacabada de Franz Kafka, . Supongo que se trataba de evitar que algún chocholo... pero bueno no me pude resistir y la compré, luego paseando por la Gran Vía de las Cortes Catalanas y Catalanes me crucé con un grupo de los del lazo gualda, y pude observar como me miraban de reojo el llibre... seguro que lo andan buscando por las librerías. Se me paso por alto decirles que era un libro sobre el que Albert Boadella prepara una versión de teatro ex-perimental. En fin espero que disculpen... Hoy mi acidez tiene aromas Aromas de Montserrat por lo menos.

lunes, 1 de enero de 2018

El templo interpretado, El ouróboros al descubierto.



Estudiar una iglesia, requiere tener conceptos muy claros, reconozco que a mi me ha costado bastante desbrozar o prescindir de enseñanzas comunes que dificultan el entendimiento. Por ejemplo, en nuestras geografías de básica se solía decir que si a medio día miras al sol; tendrás el punto cardinal Sur delante de ti, el Este a tu izquierda y el Oeste a tu derecha y el Norte a tu espalda (en el hemisferio norte).
Pero esa no es la orientación astronómica que es a la que deberían atender los templos, estos se hallan orientados al sol naciente, o este astronómico. El eje de la tierra está inclinado con respecto a la órbita, por eso aparentemente, el sol sale por sitios ligeramente distintos cada día. La salida y la puesta de sol cubre un arco marcado por los trópicos, lo que influye en las horas de luz que recibe cada hemisferio.
 
En resumen, el sol aparece en la prolongación de la linea imaginaria del ecuador dos veces al año, en ese día la luz y la noche igualan su duración y por eso se llaman equinoccio, y hay dos primavera y otoño. Los dos extremos de la fluctuación se hallan en los trópicos. Dan origen a los solsticios de invierno y verano, donde las horas de luz y sombra son máximas y mínimas respectivamente.
Esta evolución de las horas de luz da origen a las estaciones, y también a los ciclos vitales de las plantas y animales. Fue algo tempranamente observado por el hombre, y de alguna manera santificado, el Dios sol ha existido en todas las culturas precisamente por su relación directa con los ciclos anuales.
Pues bien la orientación de los templos debería estar hecha sobre el este astronómico -recordemos, punto de salida del sol el día del equinoccio-.

Reconozco, que me ha costado bastante, acostumbrarme a ir a las visitas arqueológicas con nivel plomada y brújula. La brújula me marca el norte magnético, y tenemos que conocer el norte geográfico, que tiene una declinación variable el que se varía diariamente es el magnético. Localizado el norte geográfico, como eje norte sur, la orientación del templo estará en un ángulo variable en función del paralelo en que nos hallemos. Variable porque el movimiento de la tierra hace que el amanecer y el ocaso se desplacen poco a poco dando lugar a la variación de los días. Este estudio, que hoy es posible solucionar con un GPS de los que se usan en carreras de orientación o marcha.
Pero no es necesario profundizar en el tema, lo que nosotros pretendemos, es reconstruir los pasos que en su día dio el maestro de obras, para establecer el plano del edificio.
Luego en casa ordenando fotos, puedo utilizar el programa Shadows que permite la recreación en el ordenador de relojes de sol y otros instrumentos de medición astro-geográfica, muy útiles a la hora de viajar “hacia atrás” en el tiempo.

Una de las posibilidades, que el programa brinda, es la impresión de un reloj de sol para la longitud y latitud determinada. Aun estoy haciendo pruebas con el, pero parece posible medir los ángulos de las lineas de un reloj de sol de hoy, y confrontarlos con los que aparecen en la pared visitada. Es un estudio largo pero enriquecedor.
Aquí dejo una imagen del un Reloj de sol para una latitud que no es San Miguel de Foces, habría que comparar los con ángulos raspados en los muros.

Pero el estudio que mas me llama la atención es el que me permitió desvelar los secretos de La Ermita de Santiago en Agüero. Después de la primera visita, yo tenía la certeza de haber dado con la clave del uróboros, que aparece en uno de los canecillos o modillón que hay sobre la puerta de entrada.
Para mi la figura de la serpiente que se devora a si misma, o que cierra un círculo sobre si misma, no era ni un símbolo alquímico, ni un adorno gratuito. Era algo puesto por el maestro de obras con toda intención; para decirnos en un susurro arcano.

Yo conozco yo sé. Y porque sé, te aviso que mi obra, contiene aspectos de ese saber.

De la intencionalidad de algunos “adornos” me había advertido mi amigo el maçon, del que alguna vez he hablado en este blog.
Sobre el uróboros me había dicho: Que era la clave de la obra, el resumen de todo saber y el principio de la vida. Una serie de adjetivos, que por su propia abundancia y redundancia, eran capaces de desviar la atención del neófito por caminos equívocos.
Algo muy al gusto del ocultismo, que como en la cábala exige la presencia de dos personas, dos jinetes en un caballo, uno que guía y otro que viaja, uno que sube sobre las enseñanzas o conocimientos de un primero.
El maestro y el aprendiz, tema de largo contemplado, en eso que los que no entienden llaman ciencias ocultas, y que mi amigo me había repetido muchas veces.

No hay (en la obra) nada oculto a los ojos del iniciado, yo te llevaré de paseo por encima de nuestro saber, hasta que tu mirar desde el punto justo, alcance la perspectiva correcta. Hasta que la luz te ilumine, pero olvidate de demonios y de brujos todo es luminoso y transparente para el que sabe mirar.

Y así fue, volviendo a casa, después de una vista a Agüero; y pensando en la luz, que desde un ventanal viene a iluminar la cara de un rey justo al mediodía del solsticio de invierno. Al intentar montar un reloj de sol, que me esclareciese, como sería la sombra de ese rayo en un cuadrante. Lo vi claro. Estaba delante de mi siempre había estado allí.
Me había agenciado un programa, para calcular el azimut del sol para el solsticio de invierno en esa latitud cuando sin querer pulsé algo que me llevó a ver el Analema.

El Analema (ver imagen de la red) es una representación de la altura del sol sobre el horizonte. Se puede calcular para una coordenada concreta. Por lo que estudié más tarde, era ya conocido por los romanos. Vitrubio la describe y si este arquitecto la conocía, también sería común a todos los constructores romanos a todos los pontífices (constructores de puentes).
La linea; que curvada sobre si misma en forma de ocho, representaba el ciclo anual del sol en el cielo era el uróboros.
La serpiente que se “come su cola” que se se nutre a si misma en un ciclo cerrado y como se me había dicho era luz, y era vida.
Es el sol, a lo largo de todas las estaciones, es el responsable último de las estaciones y el ciclo de la vida.
Era la esencia de Dios en el cielo, así lo debían haber interpretado todas las culturas anteriores a Roma. Uróboros representa todo aquello que me habían dicho. Deidad, estado de dios, ciclo de vida germinación y muerte. Para volver a comenzar de nuevo en un sinfín eterno cabeza y cola... -por lo menos en tanto dure el sol-.
Era ese conocimiento, ese saber y como trazarlo, lo que les permitía a los maestros de obras orientar los edificios correctamente. Era ese guiño al aprendiz, que significaba:

Yo conozco yo sé. Y porque sé, te aviso que mi obra, contiene aspectos de ese saber.

¿Entonces? Quien era el rey, que representado en el capitel de la columna recibía al medio día de todos los 21 de diciembre el homenaje del sol.
No era un rey terrestre, era el propio sol, que marca la fecha de su renacimiento anual.
Si me quedaba alguna duda, no tenía mas que contemplar con cuidado la imagen. Sobre la corona del supuesto rey a mano derecha del observador hay un toro. El toro, es el símbolo de Mitra, el Dios Sol que renacía el 25 de diciembre, dios pagano sobre el que La Iglesia Católica -en un acto de sincretismo- había proyectado el nacimiento de Cristo sobre los de Apolo Mitra. Porque Jesús debió nacer en otra fecha entre el 8 y el 14 del tercer mes lunar hebreo, Sivan, pero esa es otra historia...
A los hermanos de la luz. Barcelona 01/01/2018


domingo, 31 de diciembre de 2017

Relojes de mareas, pascuales. Motivos y autores.

Este procede de Guadalajara (España) donde existen ejemplares muy notorios.


Sabemos que los relojes de mareas mal llamados relojes de misa, tienen un datado que en el Reino Unido, que se remonta a los años 500 y 700 de la edad media.

En estos años el mas común de los calendarios civiles era el calendario Juliano, que seguía acumulando un desfase importante, pero que no fue corregido, hasta la implantación del Calendario Gregoriano en 1582.

Por su parte el I Concilio de Nicea, determinó, que la Pascua debía conmemorarse el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera.

Pues bien los llamados relojes de misa pueden medir con mucha exactitud el día del equinoccio, y también por su relación con las mareas el movimiento de la luna, pueden indicar el día que la luna está sobre el meridiano. Por lo cual el equinoccio y la lunación correspondiente se puede calcular aun bajo un manto de nubes.

Lo que tenemos en San Miguel de Foces es un trazado de cantero, bien realizado que permitiría fijar los equinoccios, las fases de la luna y como consecuencia la pascua y el calendario litúrgico.

Puesto en la piedra por orden de alguien poderoso parece decirlo el escudo de la orden, de Malta -Cruz de Malta- que no parece hecha por una mano muy experta. Al final resultará que hay mas de burocracia y porque si, que de instrumento práctico.

Tengo razones, aun no maduras, para afirmar esto, pero la más inequívoca es la presencia de un reloj de sol arañado unos metros mas hacia el abside. ¿No será un grosero sustituto de el primer reloj que no funcionaba como se suponía? O que la comunidad ya desconocia su uso.


Dejando a un lado la identificación de los dos equinoccios, y si tal vez ellos eran el desencadenante de la organización de las tareas agrícolas, la utilidad practica se puede poner en tela de juicio. He visto “relojes” similares sitos en lugares donde no les llega el sol, a alturas sobre el suelo que los hacen totalmente inútiles. En este segundo caso, los estudiosos suelen argumentar que se trata de sillares procedentes de otros templos recuperados en edificaciones nuevas, argumento que no hace otra cosa que confirmar la obsolescencia e inutilidad del grabado.

En Navarra se pueden ver a gran altura sobre el muro en Artajona, y a la sombra de un muro posterior en Ujué.



Razonemos:

Siempre habrá horas canónicas en las que la penumbra es dominante. Es obvio que el fraile encargado de llamar a oración (que al parecer era un especie de imaginaria) tiene que servirse de clepsidras relojes de arena o cirios de cera de los que se conoce el tiempo que tardan en consumirse.

El tiempo, como decía el filósofo, es la duración del acontecimiento. Para medir la noche, al igual que en los ejércitos, hay una guardia, permanente, uno o más monjes que velan el descanso de la comunidad. Prestos para dar la alarma si la hubiere. Ayudar al fraile que estaba indispuesto, y llamar al rezo de las horas. Es fácil suponer, que las guardias y las horas canónicas, se midieran por el consumo del cirio o vela que usaban. La vela de cera o sebo toma el nombre de el al acto de velar. Y figura en nuestro idioma en alocuciones tales como a vela y pregón, para describir una subasta de bienes que comienza con un pregón de lo subastado y que recibe pujas mientras dura una vela encendida al efecto.

Creo que podemos abandonar la idea de una comunidad religiosa guiada por un cierto tipo de reloj de sol. Nunca el convento necesitó ese artificio para regular sus horas. Los propios edificios son relojes naturales.

Pero esto no es cosa de los canteros, ellos ejecutan un pedido y conocen la piedra por el sonido. En toda obra moderna hay un arquitecto que diseña, un aparejador que produce y unos obreros que interpretan (empleando el símil de cine Director, productor, y actores) El maestro de obras es el que tiene los conocimientos teóricos y empíricos. El resto del equipo son eminentemente prácticos.

Y ahora la pregunta clave. Pregunta siempre molesta por lo que la respuesta niega, es la siguiente:



¿Para qué necesita un monje medieval un reloj de sol?

Movimiento de las sombras en Silos.



 
Foto de Google Maps, donde se aprecia la evolución de las sombras del patio y del Ciprés.

¿Qué hubiese ocurrido? Si al maestro de obras que hizo El Monasterio de Silos, el padre Abad o la congregación le hubiese pedido la instalación de un reloj de sol.


Seguramente los miraría con cara incrédula, para contestar con todo respeto, eminencia reverendísima, si los frailes necesitan un gran reloj de sol, será suficiente con que cambien el ciprés de emplazamiento, para disponer de un cuadrante del tamaño del patio central del claustro. Y un gnomon de la altura del ciprés. Pero si tienen su reverencias alguna duda pueden usar la sucesión de luces y sombras que el sol crea en los arcos del claustro.

Y esto nos deja e puertas de la orientación de las edificaciones y su simbología, donde en un estudio sobre la ermita de Santiago en Agüero daré mi respuesta a todo este complejo mundo, en que la razón y las razones parecen jugar al escondite con nuestra perspicacia.