jueves, 20 de febrero de 2014

A modo de resumen



Anteayer escribía sobre los perceptos repito perceptos es decir la asociación de sensaciones que no da como resultado una percepción. Os ponía el ejemplo de el dedo sobre el cuello para que notaseis que una percepción desencadena emociones sensaciones complejas de malestar o de placer.
Ayer con la escusa de hablar de mi amigo Mefisto, ese diablo de cámara me he buscado para escribir, volvía sobre dos aspectos de la vida humana. El más importante es la humanización del infierno. La frase de Jean-Paul Sartre L'enfer, c'est l´Autre el infierno es el otro, nos da la pista. En política tendría que recorrer su pensamiento y evolución para seguir todas las raíces de esta exposición. Desde la falta de libertad del socialismo hasta... pero me alejo de mi objetivo. Si es cierto, que en alguna medida el infierno es social, que el infierno es el otro. Aunque yo quiero llevaros a ver ese aspecto del existencialismo que se puede resumir en su primer principio:
El hombre ./. no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. En el ser humano «la existencia precede a la esencia». Tal como el arquitecto que antes de construir concibe hace planos queriendo expresar que nuestra esencia es lo que hacemos de nuestra existencia.
Es bonito ese juego de saberse obra propia, auto hecho, (self made man, como dicen los americanos del emprendedor triunfador) continuamente recreado.  Como la mayaría de esas expresiones, que afortunadas, vienen a invadir el lenguaje coloquial durante décadas. Porque ¿Qué otra opción tiene el individuo humano? ¡Ninguna!  eres lo que construyes. No hay más.
-Mas a mi ver falta el percepto, la forma como el hombre se percibe a sí mismo. Casi en paralelo con esa forma existencialista del el infierno es el otro... en la psicología imperaba la escuela conductista, que vincula parejas estímulo respuesta, en un absoluto desprecio reduccionista al ser humano.
Si la sola presión de nuestro propio dedo sobre nuestro cuello, desarrolla sensaciones complejas, que nos servían para aproximarnos al concepto de PERCEPTO.  Lo cierto es que el mismo proceso de percepción respuesta lo producimos cuando alguien nos habla de algo que choca con nuestros intereses o creencias.
Probad a hablar en contra del equipo de futbol, ideario político, por citar solo dos ejemplos y notareis enseguida una respuesta somática en el interlocutor. Leve coloración en los pómulos aumento de la tensión, pulsaciones y cambio en el tono de la voz.
Eso fue lo primero que aprendieron los sabios, es el primer paso en el camino del chaman del curandero y del estafador...
Aquellos que junto a esta capacidad de observación emprendieron un camino de compromiso de buscar el bien de sus semejantes a esos la sociedad los llamó brujos magos hombre medicina... en realidad solo eran personas que buscaban el conocimiento del hombre en sus dos vertientes la interna y personal y por medio de ella la de sus congéneres.
Más tarde mucho más tarde, cuando a puro observar su interior, encontraron los pasadizos a una realidad nueva, entonces fue cuando se volvieron gurús maestros y guías.
El chaman accede a realidades ¿paralelas? y vuelve con lo percibido a orientar a su pueblo.
El primer paso que ha de dar el chaman es desprenderse de las emociones asociadas a las percepciones. Es decir inhibir los perceptos con los que ha nacido.
La pregunta que queda pendiente es ¿hay algún procedimiento alguna técnica qué permita manejar la forma de percibir? Esa técnica es independiente del consumo de sustancias...
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