martes, 18 de febrero de 2014

Camina ensueña un mundo nuevo



El viejo maestro dejo para mí un renglón vacio, entre la creación (la poesía) del ritmo y el movimiento. Antes de poder crear ensoñar universos, yo pasaría por su estado el de nagual el de maestro de chamanes. El cerrajero que ha de abrir a otros a la percepción que empuja hacia más altas cotas a una nueva escala de valores.
Yo me he sentido, como escribía Bernardo de Chartres allá por los principios del siglo XII.
nos esse quasi nanos, gigantium humeris incidentes,
Somos como enanos a hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no porque la agudeza de nuestra vista ni por la altura de nuestro cuerpo, sino porque somos levantados por su gran altura.
Soy un enano sobre los hombros de un gigante, porque heredé su conocimiento y aun sus errores.
Soy un enano que conserva en su cerebro las soluciones y aun los errores de otros que me precedieron. Cosas que me fueron explicadas desde la cuna. Y mi cerebro plástico y complejo aprendió a hacer sinapsis que le dan respuesta a los antiguos retos. Pero mi mente es solo una participación en el vademécum de lo eterno. El inconsciente colectivo y sus fórmulas aquello que Jung llamó arquetipos.
Pero antes, un ejemplo, pon tu dedo índice de la mano derecha sobre tu frente, tu mentón tu cuello, tu nuca y tu ojo. 
¿Qué sientes? ¿Qué percibes? Sentir siempre se siente lo mismo, una presión sobre la piel. Pero verdad que no percibes lo mismo cada una de las veces que repites el gesto. Eso es porque la unidad de percepción humana es mucho más compleja de lo que aparenta. El dedo sobre tu piel es una asociación compleja de estímulos, cuando pones el dedo sobre tu cuello puedes entender, que lo percibido se asocia a una emoción de angustia. Nosotros llamamos al paquete estímulo respuesta un percepto. ¿Desde cuándo está en tu cerebro esa respuesta de angustia? Probablemente desde antes de que la especie llegase al estadio de homo sapiens. Eso te debe llevar a pensar que el cerebro ya ha contaba con los circuitos de respuesta desde antes de tu nacimiento. ¿Sorprendido? ¡Tan raro te parece, qué al tocar una zona vital para tu organismo se desarrolle una respuesta angustiosa! Nooo, estás pensando, es algo natural y natural te parece que esa facultad se herede. Es una forma de conocer apta para conservar la vida, la especie.
Pasa ahora a otro campo, el que perfiló no con mucho éxito el psicoanálisis. Era ayer que te contaba como mi maestro nos enseñaba las limitaciones del pensamiento cartesiano. Una cosa que piensa es una cosa que crea, una res cogitans crea patrones heredables. La alerta que produce el riesgo de percibir una herida en un punto vital es heredable. Lo es desde dos puntos de vista. Por una parte heredas el circuito nervioso capaz de producir la alarma. Por otra heredas el lenguaje y el entorno que te harán ajustar tu proceso de aprendizaje y respuesta.
Te invito a meditar ahora y a completar los perceptos que hay en ti, aquellos que Jung identificaba como El inconsciente colectivo, pero no pierdas de vista estos otros:
El país (entorno cultural) el tótem, el ancestral mundo de los brujos. Espero que ahora comprendas la razón por la cual el tarot, la adivinación o los horóscopos están tan arraigados en la sociedad.
Mi sociedad, la del siglo XIX y XX europeo se apartó de ello porque creía que era supersticioso. Porque también cabalgaba en los hombros de Descartes. De su racionalismo.
Y En cambio la abominación del saber del mago no ha matado la magia, ha servido para que ahora nos aproximemos otra vez a ello. ¿Y?  esta vez somos más en número, más formados, menos analfabetos y con más tiempo.
Hoy el asalto al conocimiento lo hacemos desde los hombros de los gigantes que nos precedieron. La revolución industrial no dio luz acceso a la educación, espacio tiempo. El Pc es una memoria unida a la red infinita.  La rueda nos apartó del camino del andar a pie. Internet nos aleja de la biblioteca. Las citas los gigantes están allí son como coches de punto. Microtaxis del saber que nos permiten recorrer sus conocimientos.
Pensar, ya no es monopolio del clero, de la escuela de Chartres, del monje enclaustrado percibir no es cosa del Lama ni siquiera del chaman o del nagual, percibir es tu deber y tu derecho. Tampoco es monopolio del político actual que en su mayor parte hereda el despotismo ilustrado nacido a finales del siglo XVII.
El vapor y la electricidad liberaron al hombre del esfuerzo. Es el momento de especular en el sentido de meditar, reflexionar con hondura, teorizar. Pero la especulación ha de tener una ruta un camino, buscar una meta.
Esa meta es, el crecimiento, el personal y el de la especie.  Comprendes ahora las razones próximas, por las cuales partido y sindicato tal como hoy funcionan son obsoletos. Entiendes la borrachera de egos como el de Rajoy Aznar Zapatero o Arturo Mas. Ellos son lo anacrónico del percepto. Creen que los degüellan cuando solo tienen sobre el cuello un dedo. 
Publicar un comentario