martes, 6 de julio de 2010

Los Sitios (Sagrados) II

Antes decía que los hombres ya en la prehistoria tuvieron tendencia a sacralizar determinados sitios. Que alguno de ellos también fue necrópolis. El sitio tiene una carácter especial tal vez reúne alguna condición que hace percibir al hombre de manera distinta.

Por eso las cumbres de los montes, las cuevas los bosques y las fuentes han sido desde siempre la morada de los dioses.


Entre estos lugares cabe remarcar las cuevas. Estas son abrigo, cementerio y residencia. ¿Qué llevó? Al pintor o pintores de Altamira, a dejar en un sitio tan inaccesible sus representaciones. No lo sabemos, solo cabe la conjetura.


Karl Jung el celebre psicoanalista suizo tiene una teoría sobre los pueblos primitivos que me parece al menos veraz.


Jung que preconiza el inconsciente colectivo, también dice que el primitivo necesita para alcanzar un cierto nivel de acción una actividad de arranque una puesta en situación algo para lo que emplea la danza o la representación de una vivencia colectiva.


La otra mas teoría mas conocida y no menos debatida es la del inconsciente colectivo, haciendo un resumen simplificado y plausible:




El inconsciente colectivo representa desde un punto de vista meramente biológico el funcionamiento armónico de todos los cerebros que a igualdad de estructura anatómica y dotados de un mismo sistema de imputs vista oído gusto tacto olfato, tendrían un común imaginario. Soy consciente de estar haciendo una pequeña trampa, pero el modificar el inconsciente colectivo por un imaginario colectivo tiene la ventaja de no tener que iniciar una pesada discusión sobre la validez del psicoanálisis.

Una vez admitido este imaginario común. Mas idéntico cuanto mas proximidad geográfica y menos distancia histórica exista entre dos sociedades. Es fácil entender el resto de mi razonamiento. Este imaginario evoca emociones similares y en determinados momentos, produce en nosotros, al igual que en los primitivos propuestos por Jung, experiencias de elevación puestas en situación y porque no puertas abiertas en la mente hacia otras realidades.

Todos y cada uno de los que han estado en el camino han experimentado ante lo mágico lo místico unas sensaciones equivalentes independientemente de cual sea la vía mental de aproximación. Es decir la fe, la cabala, el gnosticismo, llevan a su seguidor de espacio sagrado en espacio sagrado; con la consecuencia de hacer de una experiencia común un realización personal y distinta.

El betilo, el dolmen, la iglesia troglodita, el templo visigótico o románico y la esplendorosa catedral gótica tienen el mismo origen y el mismo fin ser catalizadores de una experiencia nueva única y personal.

Darío
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