sábado, 29 de marzo de 2014

Cocina catalana iconoclasta.

Ahora hace unos tres años que me hago el pan en casa, de vez en cuando traigo pan de una panadería elegida al azar, y lo comparo con el mío. Lo siento no es presunción pero el mio es mejor, si me preguntas la diferencia creo que es más sabroso. El porque no parece fácil de explicar pero yo lo atribuyo a la masa madre, o masa de arranque que uso. En estos momentos uso una masa de arranque –se llama así a la masa vieja como mínimo de la masada anterior que se mezcla con la masa nueva-. Yo estoy usando una masa que su origen está en septiembre del año pasado, cada vez que hago pan tomo una parte de este fermento ácido y sabroso y lo mezclo con la harina nueva. Una vez que esta masa recién hecha fermenta tomo un pellizco de ella y la junto y mezclo con la masa vieja, para tener siempre la misma cantidad de reserva, así el pan sabe a pan y lo demás son imitaciones.

Podríamos hacer hoy unos puerros o también calçots para ir a lo velocidad de un Ferrari se pueden hacer en el microondas, luego se abren con un corte radial y se chamuscan a la parrilla o con el soplete. Una vez extendidos sobre el plato se ponen sobre ellos unas anchoas en aceite. Se salsea con una vinagreta hecha con el caldo de los puerros o calçots aceite el de las anchoas y vinagre. Si por ventura tienes un vinagre de cava es la mejor opción (cava brut) no es difícil conseguir que se agríe un resto de botella, seguro que si me lee alguno de la Anoia puede que se rasgue las vestiduras pero que quiere que te diga en estos tiempos hay cavas que como vinagre serían todo lo excelentes que como vino no son.
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